Una mujer sale con una ración de maíz que se le dio en un centro electoral del gobernante Partido Nacional, en Tegucigalpa.

Repartidera a cambio de votos en Tegucigalpa

Partidos reparten láminas de zinc y maíz en barriadas Arturo GudiñoAFP COMAYAGËELA, HONDURAS.- Repartiendo raciones de maíz o reparando techos con nuevas latas de zinc en empobrecidas y hacinadas barriadas en las afueras de Tegucigalpa, los partidos políticos procuraban este sábado cazar sus últimos votos para las elecciones generales del domingo. En Villa Unión, 25 […]

  • Partidos reparten láminas de zinc y maíz en barriadas

Arturo GudiñoAFP

COMAYAGËELA, HONDURAS.- Repartiendo raciones de maíz o reparando techos con nuevas latas de zinc en empobrecidas y hacinadas barriadas en las afueras de Tegucigalpa, los partidos políticos procuraban este sábado cazar sus últimos votos para las elecciones generales del domingo.

En Villa Unión, 25 km al norte de Tegucigalpa, mujeres y niños se agolpaban frente a uno de los clubes del Partido Nacional (PN, derecha en el poder) para recibir raciones de maíz en bolsas de plástico.

Mientras hacen fila frente al local adornado con banderas azules y una estrella blanca del PN, que postula a la Pesidencia a Porfirio Lobo, un activista, con la ayuda de un megáfono, les recuerda: “Es el Partido Nacional el que está dando esta ayuda, no se olviden de eso mañana”.

Villa Unión, La Flor 1 y 2, y El Divino Paraíso, entre otras, son barriadas habitadas por miles de personas, muchas de las cuales carecen de trabajo y posibilidades de enviar a sus hijos a la escuela.

Gualdina Roque, una viejecita de 70 años, se desplazaba con una sonrisa por una de las calles de Villa Unión porque había conseguido una bolsa de maíz.

“Yo espero que el próximo Presidente coopere con la pobrería, que nos ayude. Yo vivo con mi hijo y su esposa, pero ninguno de los dos tiene trabajo”, dice Gualdina.

Frente a la fila de gente buscando un poco de maíz, un vecino pasa y con sorna suelta al aire la frase de: “Agarren todo lo que puedan, ahora que vienen a ofrecer”.

Miles de pequeñas casas de ladrillo, madera o bahareque, la mayoría de ellas con piso de tierra, sin agua potable ni tuberías colectoras de aguas negras se encuentran literalmente empotradas en cerros con pendientes de hasta 90 grados.

Más adelante del club del PN, cuatro obreros trabajan a toda máquina en una humilde casa de madera de dos aposentos donde reside Mayra Zelaya, de 36 años, y sus cuatro niños pequeños.

En las afueras de la humilde vivienda se levanta una valla con la foto de Ricardo Antonio Álvarez, el candidato a Alcalde del PN.

Desde el piso de tierra Mayra da gracias a Dios y dice: “Estoy muy emocionada, muy agradecida con Ricardo, porque me ha puesto nuevo techo de zinc”. Confiesa que eso nunca lo habría podido hacer vendiendo tortillas en un puesto callejero del barrio.

Tres calles más arriba cuatro hombres con cincel y mazo pican una enorme piedra.

Wilmer Mauricio, de 47 años, es uno de ellos. “Yo me la paso picando piedra. Tengo siete hijos, pero sólo dos de ellos van a la escuela, porque no hay billete y sin billete nada se hace”, declara mientras con el dorso de la mano seca el sudor de su frente ante el inclemente sol del mediodía.

Mauricio, al igual que muchos de los entrevistados, confiesa que únicamente cursó hasta el tercer grado. “Mis padres eran pobres, no podían enviarnos a estudiar. Ahora la situación está peor”.

Bajo un pequeño árbol, Lillian Rosario, de 34 años, conversa con unas amigas luego de recoger su bolsa de maíz. Tiene cinco niños, de entre año y medio y 14 años, y espera un sexto.

“Yo no sé leer ni escribir, no fui a la escuela. Vendo tortillas para llevarles algún bocado a mis hijos”, declara, agregando que no tiene mucha esperanza de que las cosas cambien con la elección de este domingo.

GENEROSO RICARDO

“Ricardo va a entregar 25,000 techos al año; 100,000 techos durante sus cuatro años de gestión de Alcalde”, afirma por su parte con orgullo Carla Pavón, una activista nacionalista de 33 años que estudia medicina y que supervisa la puesta del zinc. “Ricardo vendrá más tarde a inaugurar cuatro techos que hizo esta semana”, anuncia.

Ricardo Antonio Álvarez es el candidato a Alcalde de Tegucigalpa por el Partido Nacional, en el poder.

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