- Según informe de este organismo, los testigos tienen algún grado de responsabilidad
Anne Pérez [email protected]
La muerte del nicaragüense Natividad Canda, destrozado por dos perros rottwailer, no fue un accidente, sino que se convirtió en un delito, por acción o por omisión, según una investigación elaborada por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).
Javier Quinto, asesor jurídico de la institución de derechos humanos, explicó que la Ley de Policía de Costa Rica establece que una de las funciones de ese cuerpo policial es la de proteger a las personas, sin embargo en este caso no se siguió este precepto.
De acuerdo al informe, y a la legislación costarricense, se detectó que las acciones y omisiones cometidas por los sujetos presentes el día de los hechos en que perdiera la vida la víctima, pueden constituir delito contra la vida, ya sea homicidio, en su forma dolosa o bien culposa, así como los delitos de abandono de persona y omisión de auxilio.
“Considerando la comisión de un delito, nosotros demandamos la entrega oportuna y acertada de la investigación técnica y profunda sobre el caso”, dijo Quinto.
El informe de la Fiscalía costarricense permitirá, a juicio del asesor jurídico, que las personas involucradas en el hecho asuman sus responsabilidades administrativas, civiles y penales.
El informe de la PDDH fue el resultado de una investigación que hiciera una delegación de esa institución que viajó a Cartago, Costa Rica, entre el 18 y el 22 de noviembre.
INDEMNIZACIÓN A MADRE
El informe de la PDDH establece que el Gobierno de Costa Rica debe determinar si hay que aplicarse una reparación civil por la muerte de Canda, para lo que se necesita de una sentencia condenatoria, y que deberá comprender la reparación de todo el daño, y la indemnización de los perjuicios causados tanto al ofendido como a terceros.
En ese caso, “los efectos de las consecuencias civiles de un hecho punible deben ser principalmente para la señora Juana Francisca Mairena, madre de Natividad Canda Mairena”, señala el informe.
Los representantes de la PDDH, en el informe, comunicaron que son del criterio que debido a las circunstancias, “todos los partícipes deben ser considerados solidariamente responsables para el pago de las indemnizaciones a la familia Canda Mairena”.
Se espera que la próxima semana, la Medicatura Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) envíe a la Fiscalía de Cartago, los resultados de la autopsia practicada a Natividad Canda Mairena, quien murió por causa de las mordeduras de los animales.
La autopsia determinará si Canda recibió mordidas en zonas vitales o si se desangró, como lo reportó el Hospital Max Peralta, de Cartago. Incluso determinará el tiempo en que el nica demoró en ser atendido y si hubo negligencia policial para prestarle ayuda.
PROTEGIERON A PERROS
La investigación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos establece que cerca del taller donde murió Canda, existen unas 50 casas. Muchos de sus habitantes salieron a ver qué pasaba, y testigos admitieron que vecinos gritaron para que alguien matara a los perros y así poder salvar a Canda.