Fabián [email protected]
CALLADITOS
Silenciosamente, sin mucha bulla, Bolaños lo puso en el presupuesto y los diputados se lo sirven con la cuchara grande. Nuevamente el Ejecutivo organiza el presupuesto cuidando de dejar intacta la partida de 400 mil córdobas que se recetan cada diputado sin que se sepa exactamente en qué lo gastan y por qué tienen que ser ellos quienes usen ese dinero. Es una inmoralidad que habiendo tantas necesidades, a nadie se le haya ocurrido en algunas de las tantas negociaciones, usar esa partida de dinero para que no siga muriendo más gente en el sistema de salud pública o para que se le suba el salario a los maestros.
RENDIR CUENTAS
Si ya es malo que sean los diputados quienes repartan esta plata a su gusto y antojo, es peor que ni siquiera rindan cuentas sobre su gasto. Hasta ahora, sólo tenemos seguridad del paradero de los 400 mil córdobas que recibe el diputado Alfonso Ortega Urbina, porque lo “dona” íntegro al Ministerio de Educación. Del resto no se sabe nada y la verdad es que nosotros como periodistas tampoco les preguntamos mucho. Señores, ¡estamos hablado de 36 millones de córdobas, que no es poca cosa!
INTERROGANTE
Una pregunta tonta. Si no se lo echan en su propia bolsa, ¿para que usarán ese dinero los diputados en un año electoral que se avecina?
TRIVELLI
Aunque nos guste que los maleantes de la política se lleven su jalada de oreja, creo que el embajador Trivelli se está pasando de la raya al meterse en los dimes y diretes de la política criolla. Estados Unidos tiene todo el derecho a no dejar entrar a su país a quien quiera, tiene derecho a decidir si da o no da dinero a nuestro país, pero es una insolencia que quiera decidir quién vive y quién muere en un partido político nacional. Imaginemos por un momento que el embajador de Francia hiciera en Estados Unidos el papel que hace aquí Trivelli. Y digo, el de Francia y no el de Nicaragua, para que no se mueran de la risa con la comparación.
RESPETO
La Nicaragua que queremos construir sólo será posible levantarla sobre algunos principios, los cuales no podemos acomodar, retorcer, según nuestras simpatías como si fueran plastilina. Y uno de ellos debe ser el no injerencismo. El respeto. Venga de donde venga. Más nos ayuda el embajador Trivelli a construir la nación que queremos si cumple con las funciones que son naturales a su cargo, y deja de hacer las que nos tocan a nosotros. Aunque lo estemos haciendo mal. Aunque, como dije, los malandrines a quienes jala la oreja ahora se lo tengan bien merecido. Si hoy aplaudimos el injerencismo de Estados Unidos, ¿lo vamos a hacer también mañana cuando seamos otros las víctimas?
NARCOMAGISTRADOS
Nicaragua se está convirtiendo en toda una ganga para el narcotráfico. Fíjense que según como quedaron las cosas, los narcotraficantes pueden comprarse un magistrado de la Corte Suprema de Justicia, que no son muy caros por estos lados, y asegurarse el pase libre por todo el territorio. El magistrado podría recibir la droga o el dinero en la frontera con Costa Rica y llevarla tranquilamente hasta la frontera norte, sin que lo detengan porque tiene inmunidad y sin que lo enjuicien porque, ya sabemos, “nadie juzga a un magistrado”, y porque como dice el presidente de la Corte, Manuel Martínez, “yo como par no puedo tirarle lodo a mis compañeros de trabajo”. Hagan lo que hagan.