Gerald Herná[email protected]
Once ponches en 7.1 entradas y 14 retirados en fila entre el segundo y el séptimo episodio.
Esas cifras no corresponden a Vicente Padilla como usted podría suponer, sino a Devorn Hansack, quien nuevamente estuvo más afilado que el big leaguer, en otro duelazo en el cual ninguno tuvo decisión, mientras los Tigres se imponían 3-1 a los Leones en 10 entradas.
Walter Sevilla fue el héroe al conectar doble que empujó a Milton Rentaría para romper el empate 1-1 en el décimo.
Próspero González asestó la estocada final con una rola que llevó al plato a Dwaine Bacon para frustración de la clientela leonesa que llenó su parque.
Julio Raudez (4-0) es el primer ganador de cuatro juegos de la liga, con un gran relevo de cuatro ceros y un hit. Falló Arián Cruz (0-3), que perdió la zona de strike en el décimo, para darle paso a Gilberto Méndez, saludado con el hit de Sevilla.
Hansack y Padilla cumplieron las expectativas, aunque el big leaguer no estuvo a todo su potencial. Ambos bajaron de la colina después de un idéntico esfuerzo de 103 envíos, sólo que el costeño recorrió 7.1 entradas para 4 hits —un doble—, una carrera, 3 bases —en los últimos dos innings— y 10 ponches.
La carrera contra Hansack fue en el segundo, por medio de un doblete de Larry Galeano. El costeño retiró en orden las siguientes cuatro entradas y hasta en el séptimo volvió a permitir un infield hit de Próspero.
Padilla lanzó 6 episodios y en todos ellos, menos en el tercero, se metió en problemas, con 5 hits, una carrera, cuatro bases, un golpe y seis ponches.
En el cuarto, los melenudos pusieron fin a la hilera de 21 scones del chinandegano, con un corrido de bases agresivo de Justo Rivas, quien se desplazó de primera a la tercera base con un sencillo de Esteban Ramírez, quedando listo para anotar con un largo fly de Ronald Garth al jardín derecho.
RELAMPAGUEANTE
Devorn Hansack ha ponchado a 31 bateadores chinandeganos en 19 innings y lleva 52 en 37.2 entradas en la liga.
Vicente Padilla estuvo por debajo de los bateadores y al permitir una carrera, su efectividad pasó de 0.00 a 0.38 en 24 innings.
Cada equipo ligó seis hits. Esteban Ramírez le conectó dos a Padilla y Próspero González dos a Hansack.