El Palacio de la Paz es la sede de la Corte Internacional de Justicia en La Haya, Holanda.

Esperan fallo en el juicio contra Honduras en 2006

Falta fijar fecha de alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia Alberto L. AlemánEnviado especial PALACIO DE LA PAZ, LA HAYA, HOLANDA.- Una sentencia definitiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el caso “Delimitación Marítima entre Nicaragua y Honduras en el Caribe —Nicaragua contra Honduras” estaría lista el próximo año, tras casi […]

  • Falta fijar fecha de alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia

Alberto L. AlemánEnviado especial

PALACIO DE LA PAZ, LA HAYA, HOLANDA.- Una sentencia definitiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el caso “Delimitación Marítima entre Nicaragua y Honduras en el Caribe —Nicaragua contra Honduras” estaría lista el próximo año, tras casi 7 años de haber sido interpuesta la demanda nicaragüense, afirmó la primer secretario de la embajada de Nicaragua en los Países Bajos, Tania Pacheco.

En este caso, abierto el 8 diciembre de 1999 con la solicitud de Nicaragua ante la CIJ poco tiempo después de que Honduras ratificara el Tratado Ramírez-López de límites con Colombia, todos los alegatos escritos han sido presentados y el juicio está listo para pasar a sus últimas fases: la de los alegatos orales de los equipos jurídicos y el fallo.

Nicaragua alega que el tratado cercena unos 130 mil km cuadrados de su territorio marítimo e impugna la pretensión hondureña de fijar unilateralmente el límite de ambos países a lo largo del paralelo 15 en el mar Caribe.

Aunque Pacheco no proporcionó una fecha concreta, estima que los alegatos orales y la sentencia “se fijarán para cualquier parte del año 2006”.

“Queda pendiente aún una reunión de los agentes para fijar una fecha para los alegatos orales”, dijo la funcionaria a LA PRENSA en una entrevista reciente. “Es un caso bastante complicado”. Tras aquella fase, el alto tribunal establecerá una fecha para dictar sentencia.

Nicaragua presentó su memoria el 21 de marzo de 2001 y Honduras su contramemoria el 22 de marzo del 2002. En ellas están plasmados los argumentos y documentos que sustentan sus posiciones respectivas. En 2003, ambos países remitieron una réplica (Nicaragua) y una dúplica (Honduras).

Los alegatos orales pueden tomar unos 3 ó 4 días para cada parte. Abre el demandante —es decir comenzaría nuestro país —. Su agente habla ante el pleno de la Corte, luego lo hacen los abogados del equipo. Una semana después —según la costumbre, aunque será “según diga la Corte”— le toca al demandado, explicó la diplomático nica. Luego hay un día final para la presentación de conclusiones. Los jueces pueden hacer preguntas.

El embajador en Holanda, Carlos Argüello, es el agente nicaragüense en este caso, mientras que por Honduras, es su homólogo, Carlos López.

El ritmo del caso se vio afectado por la solicitud de la Asamblea General de la ONU de una opinión consultiva sobre la construcción de un muro por Israel que separará partes de Jerusalén y del territorio israelí de territorio palestino. La Corte se pronunció a finales del año pasado y emitió una opinión desfavorable al Estado judío. Si bien las opiniones consultivas tienen una importancia como criterios de interpretación jurídica, no poseen carácter obligatorio.

Por el contrario, los fallos de la Corte mundial son definitivos, inapelables y de cumplimiento obligatorio para los Estados miembros de su Estatuto.

COLOMBIA: EL CASO VA PARA LARGO

Nicaragua abrió también un juicio contra Colombia el 6 de diciembre del 2001. En dicho caso, el Dr. Carlos Argüello, embajador en Holanda, es nuestro agente.

En la “Disputa Territorial y Marítima —Nicaragua contra Colombia”, nuestro país reclama la soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y cayos cercanos, y sobre los cayos Roncador, Quitasueño, Serrana y Serranilla, apropiados por Colombia. Nuestro país pide a la CIJ delimitar la frontera marítima, la plataforma continental y la zona económica exclusiva.

Nicaragua denunció el Tratado Bárcenas-Meneses-Esguerra de 1928 que admite la soberanía colombiana de los sitios mencionados, puesto que en esa época estaba bajo ocupación militar de Estados Unidos. Políticamente e históricamente, se considera que la imposición a Nicaragua de firmar fue una compensación norteamericana por haber arrebatado Panamá.

Colombia presentó excepciones preliminares, es decir, objetó la competencia de la CIJ para conocer el caso. Eso alarga la revisión del fondo del asunto, es decir, de la demanda en sí.

Nicaragua presentó sus observaciones sobre esa objeción en enero de 2004. Falta fijar una fecha sobre los alegatos orales sobre las excepciones preliminares y que la Corte se pronuncie sobre su competencia en el caso.

“Esto tendrá lugar probablemente el otro año”, dijo Tania Pacheco, primer secretario de la embajada de Nicaragua.

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