AFP
PARíS.- El ministro francés del Interior pidió este miércoles la expulsión de todos los extranjeros condenados por los disturbios que sacuden Francia, mientras en más de 30 ciudades comenzó el toque de queda, aunque en principio la violencia pareció haber disminuido.
Este miércoles en la noche, sólo un incidente serio tuvo lugar en la periferia de Toulouse (suroeste), donde un vehículo fue colocado en el parque de un parvulario y posteriormente fue incendiado.
El nivel de violencia también se redujo en la noche del martes, en la que se registraron 617 vehículos incendiados, después de 13 noches de violencia, la peor registrada en Francia desde mayo de 1968 y que comenzó el 27 de octubre tras la muerte accidental de dos adolescentes.
El titular de Interior, Nicolas Sarkozy, anunció haber pedido a los prefectos —representantes del Estado en los departamentos o provincias— que expulsen a todos los extranjeros condenados por los disturbios urbanos, “incluidos” los que tienen permiso de residencia, lo que fue criticado por las asociaciones de derechos humanos.
“Un total de 120 extranjeros, no todos ellos en situación irregular, fueron condenados” por participar en la violencia de las últimas noches, precisó.
El martes se decretó el estado de emergencia en todo el país, que entró en vigor ayer y permite a los prefectos declarar el toque de queda.
La medida es válida inicialmente por 12 días. Pero el Gobierno puso, además, a disposición de las autoridades, varias medidas complementarias para los siete departamentos de la periferia de París y 29 ciudades, como el arresto domiciliario de sospechosos y los registros de casas.
De los 25 departamentos afectados por la violencia, hasta este miércoles los prefectos decretaron el toque de queda sólo en cinco: las zonas de Niza (sureste), Normandía (noroeste), en Somme (norte) y en Loiret (centro). La violencia, que se extendió en los últimos días a varios países vecinos, dejó la noche del martes en Bélgica 17 vehículos incendiados y siete personas detenidas, según un balance oficial. En Alemania se quemaron 11 vehículos y en Portugal otros dos en las afueras de Lisboa.