Mural recuerda a los desaparecidos

Es una forma de reclamar por los derechos humanos María Antonia LópezCORRESPONSAL/ EL SALVADOR Roman, Times, serif»> Mural recuerda a los desaparecidos Es una forma de reclamar por los derechos humanos María Antonia LópezCORRESPONSAL/ EL SALVADOR Un mural artístico que mide unos siete metros de largo fue inaugurado en el parque Cuscatlán de la capital […]

  • Es una forma de reclamar por los derechos humanos

María Antonia LópezCORRESPONSAL/ EL SALVADOR

Roman, Times, serif»>
Mural recuerda a los desaparecidos



Es una forma de reclamar por los derechos humanos

María Antonia López
CORRESPONSAL/ EL SALVADOR




Un mural artístico que mide unos siete metros de largo fue inaugurado en el parque Cuscatlán de la capital salvadoreña, en un homenaje a los desaparecidos y asesinados desde 1979 hasta 1990 durante el conflicto armado, como parte de las conmemoraciones en el Día de los Muertos, y como un reclamo pendiente a la justicia que piden los familiares, al considerar que no se han tomado las acciones necesarias en el marco del respeto a los derechos humanos.

Decenas de familiares se acercaron hasta el lugar, donde no solamente se encuentra el mural, sino paredes con la inscripción de adultos y niños desaparecidos durante esos años, muchos de los cuales aún no son encontrados.

Los recuerdos siguen siendo dramáticos para estas personas. Identificaron a sus desaparecidos y llevaron flores para depositarlas al pie de las enormes listas.

Algunos perdieron a un familiar, otros a su familia completa, es el caso de Margarita López de Hernández, quien relató que su padre fue sacado a la fuerza por la guardia nacional en los años ochenta, ya que había sido reconocido como un activo participante de la lucha contraria al Gobierno.

“El cuerpo de mi papá sí lo encontramos, pero el de mi mamá, mis hermanas y unas primas, no, a ellas se las llevaron en la madrugada y las fueron a matar a un potrero, no pude ir a verlas porque si llegaba me mataban a mí también, había una corriente de un río allí cerca, y el agua se las llevó, no encontramos sus cuerpos después”, indicó esta mujer humilde quien recuerda a su familia, y que pese al terror vivido ha decidido no entablar ninguna demanda.

Otros tienen el consuelo de no demandar porque ya sabían que por aquellos tiempos era difícil reclamar y aún en la actualidad están conscientes de que la muerte era inminente debido a las circunstancias de la guerra, es parte de lo que expresa José Evelio Hernández, quien llegó a recordar el nombre de su padre, pues sólo sabe que un día se lo llevaron cuando habitaba en el departamento de San Vicente al oriente del país “y dicen que desde un helicóptero lo dejaron caer, nunca lo encontramos”.

La memoria de los desaparecidos fue recordada durante el acto con una misa, y una procesión en el mismo sector con la intención de que las personas depositaran sus flores y además quienes no han encontrado el nombre de su familiar, pudieran buscarlo para que en días posteriores se anexen al enorme listado.

Mientras, el autor del mural, Julio Reyes, detalló que el mismo fue elaborado bajo un concepto histórico, que va desde la colonización, hasta el genocidio cometido por las autoridades en el año 1932, se relata también la etapa de lucha en la década de los ochenta, las protestas, persecuciones, la muerte de monseñor Oscar Arnulfo Romero, y luego una etapa donde renace la esperanza con un río que sepulta cuerpos y sobre los que surge una plantación de maíz, para finalizar con un árbol de flor de izote, cuyo parecido es muy similar a la paloma de la paz.

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