EFE
LA PAZ.- El decreto emitido por el Presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, para salvar un obstáculo legal que ponía en duda la celebración de elecciones generales, ha sido bien recibido en el país, que deberá acudir a las urnas el 18 de diciembre.
La decisión del gobernante tuvo una respuesta positiva de los actores implicados, los grupos parlamentarios y los comités cívicos regionales, que fueron incapaces de resolver el conflicto que trababa la elección.
Después de un mes de infructuosas negociaciones en el Congreso y en reuniones extraoficiales para aprobar la modificación del mapa de diputaciones, cumpliendo un fallo del Tribunal Constitucional, Rodríguez apostó finalmente por un decreto que deja expedita la vía a los comicios.
El sufragio estaba en peligro por la decisión de la Corte Nacional Electoral de suspender la fecha inicial de la votación, el 4 de diciembre, ante la imposibilidad de llevar adelante las actividades electorales en el plazo previsto.
El presidente del grupo parlamentario de La Paz, Gonzalo Avendaño, se mostró conforme con la decisión del mandatario para que “no haya más incertidumbre”.
Lamentó la pérdida de dos representantes paceños en la Cámara de Diputados, cuando el grupo que dirige reclamaba que se le restara solamente uno, pero indicó que lo más importante “es la unidad de los bolivianos”.
El decreto dispuso el incremento del número de representantes de Santa Cruz (de 22 a 25) y de Cochabamba (de 18 a 19) y disminuyó, por contra, los de La Paz (de 31 a 29), Potosí (15 a 14) y Oruro (10 a 9).