Arimles Jarquín
A las lecciones que nos dejó el huracán Beta y sobre el cual hace referencia el editorial del 1 de noviembre del Diario LA PRENSA, quiero agregar otras de las lecciones que a mi parecer también aprendimos de este fenómeno natural.
Ésas son: las personas refugiadas salen de sus casas pensando que la comisión de defensa civil tiene que resolverles todas las necesidades, además hay entrenamiento para llevar lo mínimo. Otra lección es que los jueces de barrio no han sabido organizar a sus pobladores. Hay demasiado desorden a la hora de una emergencia. Lo que es Sinapred aquí también tiene que reforzar su organización en los barrios.
La labor de las emisoras fue loable, sin embargo algunas aprovecharon un poco para decir cosas inadecuadas de otras emisoras dejando entrever sus resquemores personales, cuando en ese momento se requería la unidad.
No podemos perder de vista que la gente en su mayoría se quedó en sus casas, no sólo por escepticismo sino porque los ladrones pululan por todas partes y la pobreza es tan grande que uno tiene las esperanzas de que algo le deje el huracán. No que éste se lleve una parte y los ladrones lo que sobró. Claro que la vida es lo primordial pero, lo que uno tiene logrado después de tanta lucha, duele perderlo.
Me parece que el editorial en referencia es de doble vía, como que quiere decir algo que ya se sabe del Beta para darle duro a los gobiernos totalitarios aunque su intención de a cual de ellos está escondida.