- La temporada de huracanes aún no concluye, mientras tanto los expertos locales ya refieren que de mantenerse el exceso de humedad, las plantaciones de granos y hortalizas podrían asfixiarse o en el mejor de los casos enfrentar diversos tipos de hongos, lo que podría derivar en escasez de alimentos e inflación
Amparo Aguileraeconomí[email protected]
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Este año se han originado 13 huracanes en el planeta. De éstos sólo el reciente ciclón Beta ingresó al país.
Sin embargo, a tres días del susto ni los productores ni el Gobierno reportan pérdidas en los cultivos, pese a que los expertos agrícolas coinciden en que los huracanes traen consigo un exceso de humedad, que en el peor de los casos tiende a asfixiar plantaciones enteras.
Moisés Blanco Navarro, jefe del Área de Producción de Cultivos en la Universidad Nacional Agraria (UNA), indica que usualmente los huracanes derivan en inundaciones o deslaves. “Cuando esto ocurre lo que vemos son cultivos enterrados o arrancados de los suelos, es entonces cuando se registran pérdidas totales”, refiere.
Pero cuando el efecto no es tan intenso, el académico revela que el peligro se concentra en la proliferación de enfermedades, que es lo que eventualmente podría ocurrir en el país, tras el paso de Beta.
“Porque las condiciones de humedad que quedan más las temperaturas, que no son necesariamente altas, observamos un caldo de cultivo para la proliferación de hongos o patologías fungosas, especialmente en los granos, y a eso hay que apuntar”, aclara.
Octavio Menocal, gerente nacional de Investigación y Desarrollo del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), coincide con Blanco.
“Según los meteorólogos nacionales ahorita han caído (con Beta) de dos a cuatro pulgadas de agua, y eso es algo increíble porque normalmente un ciclo demanda dos pulgadas en los cultivos, entonces tomando en cuenta que hay unos más sensibles a la humedad que otros, toca tomar medidas porque los hongos son una posibilidad con humedad y temperaturas bajas”, sostiene.
GOBIERNO TRAS INSECTOS
No obstante Julio Hernández, director de Sanidad Vegetal y Semillas en el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), detalla que están conformando dos brigadas técnicas para efectuar una evaluación del daño provocado por el ciclón.
“En esta semana podríamos iniciar la inspección, y paralelamente reforzar la vigilancia porque la experiencia nos dice que tras Beta podríamos encontrar plagas que están en cuarentena en el país”, sostiene.
Aunque ésas no son necesariamente fungosas. “Nosotros hablamos de vectores como el minador de la hoja de cítricos, que ataca las hojas tiernas de los árboles impidiendo su desarrollo, y de insectos como el Trips palmi, el cual transmite un micoplasma que mata a las plantas, especialmente frutales y de hortalizas”, especifica.
A eso suma el vector que provoca el amarillamiento letal del cocotero, que en términos de seis meses barre con los siembros de coco a como ha ocurrido en Honduras. Agregando al gusano rosado, que se reproduce en los frutos de la okra y en las semillas de algodón, ya que el animal está presente en la Isla de San Andrés.
“Y por qué estamos preocupado por eso, bueno porque después que pasó un huracán vimos una traslación de vectores cuarentenados en el territorio, además hay que recordar que Beta pasó por zonas donde están conviviendo los insectos mencionados, de forma que los vientos pudieron haberlos traídos aquí”, explica el funcionario.
De acuerdo a Hernández, cuatro técnicos estudiarán las condiciones de los cultivos en Matagalpa y Jinotega. Mientras el resto hará lo suyo en el Atlántico, sobre todo en Nueva Guinea y El Rama.
“La idea es coordinar con la gente del Magfor del Caribe, donde no hay departamento de Sanidad Vegetal, para que atiendan las dudas e inquietudes de los productores, y den asistencia técnica”, adelanta tras señalar que prevén “rastrear” los cultivos a nivel nacional.
Aunque revela que en pastos probablemente no habrá afectación. “A menos que estén inundados podríamos afirmar que habría daño ya que estarían prácticamente asfixiados, de lo contrario no vemos que asome enfermedad alguna”, insiste.
COSTOS EN PROTECCIÓN
Claudio Martínez, consultor del Programa Hortícola en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en cambio se apunta más a lo expuesto por Blanco y Menocal.
“En principio hay que tener claro que la afectación de humedad está en dependencia del estado en que se encuentran los cultivos, y muchos ahorita están empezando a cultivarse entonces no hay mucho problema en eso”, recalca
“Pero hay que proteger los cultivos para evitar el ataque de hongos que es lo que se puede tener en el futuro (diciembre), aumentando la aplicación de químicos que mantenga la sanidad de las cosechas”, enfatiza.
Entre éstos enumera químicos para contrarrrestrar los hongos y bacterias, originados por las condiciones ambientales (humedad más moderada o bajas temperaturas).
“Eso claro traerá más costos porque generalmente el productor usa químicos cada siete o quince días, cuya aplicación por manzana oscila entre los 300 y 400 córdobas, entonces habrá que invertir más en eso”, valora.
A lo que añade el constante drenaje de los suelos, en lugares donde hubo o hay inundación. “Esto va a permitir que el agua corra, es decir que no se concentre y habrá menos posibilidades de asfixia en las plantaciones”, puntualiza.
CACAO A SALVO
Pablo Jirón, consultor en Agronegocios en el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), indica que el cacao normalmente no es afectado por el exceso de humedad.
“El cacao requiere de lluvias por eso se desarrolla en el Atlántico, aunque más adelante hay más lluvias, que no estamos seguros que eso ocurra, tal vez podría darse una afectación de la monilía en los cultivos”, menciona.
La monilía es un hongo que pudre el fruto, el cual se conoce como mazorca. En caso de que esto ocurra el experto aconseja echar mano de fungicidas y de prácticas culturales alternas, para asegura ventilación.
El cacao es uno de los rubros con alto potencial exportable, según recientes estudios realizados por el Gobierno.
ALGUNAS RECOMENDACIONES
En general tanto académicos como expertos gubernamentales aconsejan establecer una estrategia que proteja a los cultivos de la temporada, de hongos y bacterias.
Unos aconsejan de entrada mantener limpios los cultivos, controlando las malezas, ejerciendo de paso una constante fertilización y muestreos de insectos por manzana.
Otros sugieren echar mano de nuevas variedades, en este ciclo de apante, como INTA991 en el caso del maíz, que cuenta con una mazorca cerrada la cual evita la entrada de humedad y con ello la pudrición.
La aplicación de químicos como bactericidas y fungicidas son otra opción, ya que los hongos que devienen con exceso de humedad tienden a proliferarse de forma rápida.
En el caso de frijoles, específicamente que junto al maíz son vistos como los grandes perdedores ante el exceso de lluvias, recomiendan los tendales. Es decir tenderlos y ponerlos a secar, para evitar que se nazcan o se tornen enmohecidos.
Con el plátano, que es otro cultivo sensible a la humedad, aconsejan el deshoje pero sólo en plantas afectadas y fertilizaciones con elementos menores como el zinc.
Aunque concuerdan que hay ciertos cultivos con sus propios mecanismos de defensa. Por ejemplo tenemos el arroz de riego, que se cultiva en aniego. Es decir con agua líquida encima, y que por lo tanto resiste a la humedad siempre y cuando no esté en cosecha.
ALGUNAS RECOMENDACIONES
En general tanto académicos como expertos gubernamentales aconsejan establecer una estrategia que proteja a los cultivos de la temporada, de hongos y bacterias.
Unos aconsejan de entrada mantener limpios los cultivos, controlando las malezas, ejerciendo de paso una constante fertilización y muestreos de insectos por manzana.
Otros sugieren echar mano de nuevas variedades, en este ciclo de apante, como INTA991 en el caso del maíz, que cuenta con una mazorca cerrada la cual evita la entrada de humedad y con ello la pudrición.
La aplicación de químicos como bactericidas y fungicidas son otra opción, ya que los hongos que devienen con exceso de humedad tienden a proliferarse de forma rápida.
En el caso de frijoles, específicamente que junto al maíz son vistos como los grandes perdedores ante el exceso de lluvias, recomiendan los tendales. Es decir tenderlos y ponerlos a secar, para evitar que se nazcan o se tornen enmohecidos.
Con el plátano, que es otro cultivo sensible a la humedad, aconsejan el deshoje pero sólo en plantas afectadas y fertilizaciones con elementos menores como el zinc.
Aunque concuerdan que hay ciertos cultivos con sus propios mecanismos de defensa. Por ejemplo tenemos el arroz de riego, que se cultiva en aniego. Es decir con agua líquida encima, y que por lo tanto resiste a la humedad siempre y cuando no esté en cosecha.
¿Y LOS SUELOS?
De momento el Gobierno no ha propuesto un análisis en los suelos locales. Aunque a juicio de Octavio Menocal, gerente nacional de Investigación y Desarrollo del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), hay que hacer estudio al respecto. “No sabemos los efectos con la saturación del agua, ante fenómenos como Beta, eso también es vital saberlo de cara a los cultivos porque el agua tiende a percolar los nutrientes”, expone.