Nicaragua, después de la ratificación del DR-Cafta

Guillermo Cárdenas Montalvá[email protected] La mañana del 11 de octubre Nicaragua ya no era la misma del día anterior, prácticamente se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en un país inmerso en el ámbito del comercio mundial, en un país con muchas expectativas y con mucho trabajo por delante, el cual se debe ir […]

Guillermo Cárdenas Montalvá[email protected]

La mañana del 11 de octubre Nicaragua ya no era la misma del día anterior, prácticamente se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en un país inmerso en el ámbito del comercio mundial, en un país con muchas expectativas y con mucho trabajo por delante, el cual se debe ir definiendo de acuerdo con las necesidades primarias y prioritarias, para la construcción de la plataforma económica que nos ayude a aprovechar las oportunidades del mercado.

El trabajo que nos espera nos involucra a todos y cada uno de los nicaragüenses, esto significa que tendremos que “levantarnos mas temprano y acostarnos mas tarde”, en sentido figurado, lo que implica que de ahora en adelante la creación de esa plataforma económica estará estrechamente relacionada con las políticas y programas del Gobierno, las voluntades políticas de los partidos y el compromiso del capital nacional y el pueblo nicaragüense.

Existe en nuestro país un gran vacío que ha provocado el ambiente de inconformidad política, vacío que hay que llenar lo mas pronto posible, para ello podemos tomar el ejemplo del país sudamericano de Chile, el cual, después de la dictadura de Pinochet al entrar en conflictos políticos y ver cómo su economía desmejoraba frente a la de sus países vecinos, dio el paso hacia la concertación política en la que los partidos se comprometieron a deponer sus intereses partidarios por los patrios, esto permitió crear una economía dinámica que se fortaleció en el corto plazo, hoy en día Chile representa una economía fuerte capaz de tratar comercialmente de forma directa con varios países potentes en la esfera del comercio mundial.

El contexto nicaragüense actualmente exige y demanda toda la información necesaria, éste es el primer paso para crear condiciones competitivas, los inversionistas tanto nacionales como extranjeros, los productores, las Pyme y la población en general deben saber las oportunidades y amenazas concretas que el tratado tiene para nuestro aparato productivo y económico, esto se resume en admitir que a estas alturas muchos estamos desinformados, recordemos que la suerte acompaña a las mentes preparadas.

El segundo paso es llegar al pleno convencimiento que sólo el poder de la unidad y el trabajo en equipo podrá darnos el espíritu emprendedor y competitivo que mejorará las condiciones de vida del pueblo nicaragüense, empezando por la unidad de los poderes del Estado y el trabajo armonizado en busca del mismo objetivo, seguido de la coherencia entre políticas, programas y proyectos del Gobierno Central para cerrar el círculo estructural con la empresa privada, en la que la grande, mediana y pequeña empresa serán los creadores de las competencias económicas que generen empleo a la población.

El tercer paso y fundamental, que a título personal considero la columna vertebral de cualquier aparato económico-comercial, es dejarnos llevar por las fuerzas poderosas del mercado oferta y demanda, esto significa que debemos tomar muy en cuenta de forma racionalizada; que no es lo mismo vender lo que se produce que producir lo que se vende.

Estos elementos traen consigo la creación de un engranaje que implica la realización de diagnósticos económicos por sector productivo y región, donde podremos estar al tanto de nuestras fortalezas y debilidades, nuestros recursos y capacidades que nos ayuden a conocernos internamente enlazando con una fuerte y permanente inversión en investigación donde podamos explorar y conocer los mercados externos.

Nicaragua ha cambiado y paralelo a esto debe cambiar nuestra mentalidad, no existe ningún equipo formado por una sola persona. El éxito es un esfuerzo de colaboración que depende de aquéllos que se sitúan en la ruta del mejoramiento, comprometidos con sus ideales y principios, donde se puede conseguir la superación empezando de la nada, escogiendo cuidadosamente a aquéllos que nos rodean, asegurándose de que comparten nuestros valores, de que darán lo mejor de sí mismos en las épocas de dificultades y estrés, de que son brillantes y competentes y de que se pueda confiar en su lealtad.

Lo interesante de aquellos empresarios que han alcanzado éxito y fortuna no son sus logros propiamente dichos, sino la forma en que llegaron a conseguirlos: los problemas que tuvieron que superar, la dignidad, coraje y valor que desplegaron en el camino y la forma en que tomaron los retos junto a sus compañeros de viaje.

El 1 de enero entra en vigencia el DR-Cafta, nos queda poco tiempo y no podemos esperar a que los políticos se pongan de acuerdo para después empezar a caminar, debemos arrancar hoy y para ello la empresa privada representadas por las Pyme deben ser la punta de lanza de los cambios y ajustes, empezando por romper los esquemas viejos y dar inicio a los métodos y técnicas de producción modernas.

El autor es Analista Económico.

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