Difuntos

Marlon José Navarrete Espinoza El 2 noviembre es una fecha que evoca nostalgia y tristeza por la ausencia de quienes se han marchado. No hay palabras para describir la pena por saber que esa persona ya no está entre nosotros ni la veremos nunca más. Este sentimiento es el que más agobia y hace agonizar […]

Marlon José Navarrete Espinoza

El 2 noviembre es una fecha que evoca nostalgia y tristeza por la ausencia de quienes se han marchado. No hay palabras para describir la pena por saber que esa persona ya no está entre nosotros ni la veremos nunca más.

Este sentimiento es el que más agobia y hace agonizar el pensamiento donde derrumba o estremece la fortaleza espiritual y la moral de cualquier ser. Nos hace sumergir en una llanura de lamentos y preguntas, de incertidumbres y cuestionamientos, de culpas y de recuerdos por quien se nos adelantó en el camino hacia el mundo espiritual que no palpan nuestros sentidos comunes.

Al cristiano su fe le ha enseñado que la felicidad espera después de la muerte y que ésta no es más que paso a otra vida mucho mejor donde reina la verdadera paz eterna, el perdón y el amor pleno en presencia de Dios. Para quienes han fallecido brilla la luz de la vida y para quienes los vemos partir, lo mejor que podemos hacer para consolar su muerte es no abandonar su memoria, pues al recordar los momentos juntos compartidos cada vez que se tuvo la oportunidad, es entonces que esa persona sigue viva y presente entre nosotros, nos continuará acompañando y sentiremos su amor imperecedero. Paz y descanso eterno a nuestros seres amados difuntos.

Cartas al Director

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