Bayardo Quinto Núñez
Cada partido y alianza política conforme a su personería jurídica, estatutos y reglamentos internos tiene normado, legalizado su vida propia e intereses como pleno ejercicio democrático unipersonal, y sólo los miembros inscritos pueden criticar cualquier anomalía que se suscite en su seno.
Son esos mismos miembros los que en congresos o asambleas tienen el derecho de hacer su selección de sus candidatos. Entonces, esto de las elecciones primarias para candidatos a presidente de la República de Nicaragua y diputados es un ejercicio legal y de interés de cada partido, no es producto del diálogo nacional incluyente o de cualquier pacto. Por el futuro de la presunta nueva política nicaragüense, no confundan diálogo con elecciones primarias internas de cada partido o alianzas políticas, porque son dos terrenos distintos que se repelen por intereses propios.
Las elecciones primarias deben ser autónomas y un contundente ejercicio político democrático de selección de los futuros gobernantes, donde fuerzas extrañas que pretendan inmiscuirse sería contraproducente. El meollo de este asunto es que, no se trata de ir a la Luna, Marte o Júpiter, pues aquí en la Tierra tenemos un precioso terreno para hacer patria, democracia e ir mejorando el pensamiento para ser cada día mejores con el bienestar común.
Y, en el caso que ciertos políticos o gobernantes, etc., continúen con sus inconformidades infundadas y de distracción y hacer ejercicio apolítico, nunca lograremos encontrar la bitácora del futuro nicaragüense y viviremos empantanados con el desarrollo del país.
No hay que desactivar el futuro, mejor hay que crear condiciones óptimas para aclarar a la ciudadanía y al mundo cooperante que nuestra causa empobrecida, los gobernantes de hoy y del mañana, van a ser amantes de la libertad, paz y el progreso y de que lo pondrán en práctica.