Regalías engañosas

Leonardo Cortés

Para muchas personas será normal el asociar atraco con personas de aspecto intimidante en callejones oscuros y portando armas para abalanzarse sobre sus víctimas en horas de la noche. Diferente a esto, más de algún ciudadano habrá sentido ser atracado pero en escenarios muy distintos al descrito y en su lugar el hecho ocurre en oficinas con aire acondicionado y personal que entra en armonía con el ambiente sobrio de una empresa seria.

Siempre los expertos en negocios explican que en mercados libres la competencia reina y la tendencia es de abaratar precios de bienes y servicios con el ánimo de captar el mayor número de clientes. Tristemente en Nicaragua algunos segmentos de mercado todavía son víctimas de monopolios y en el mejor de los casos de oligopolios provocando esto que algunas empresas como el Banco de América Central en asociación con otras empresas como la línea aérea TACA rebautizaran aquella frase de “hacer de las suyas” por “hacer de los clientes”.

Para aquéllos que, como yo, son en términos bancarios “tarjetahabientes”, o como en buen nica se diría: víctimas de una nueva modalidad de esclavitud, conocerán sobre las bien mercadeadas promociones de puntos que este banco ofrece a sus clientes

La supuesta ventaja de estas promociones es que al tener un número determinado de puntos el interesado tiene la opción de canjear dichos puntos por productos o servicios distribuidos por empresas existentes tales como la mencionada línea aérea.

“En río revuelto ganancia de pescadores”, no podría calcular cuántas veces he escuchado ese dicho en mi vida creyendo saber lo que significaba, pero fue hasta hace unos días que realmente entendí su significado al ser víctima de estas dos empresas cuando realizaba el canje de mis puntos acumulados por un pasaje aéreo.

Nunca pensé que la crisis actual del petróleo provocaría que literalmente el precio del combustible se fuese a ir a las nubes y es que en el momento que la funcionaria de la casa de crédito me explicaba que aparte de los puntos necesarios para hacerme acreedor del pasaje debía además cancelar a favor de la línea aérea un cargo de sesenta dólares en concepto de combustible. Entendí en ese momento dos cosas: que la crisis actual del petróleo literalmente envió el precio del combustible a las nubes y que en río revuelto ganancia de pescadores

Pero la cosa no terminaba ahí, en el momento que me hacían saber sobre este absurdo, ilegítimo, descarado y mal intencionado cobro y yo me debatía entre explotar en cólera o simplemente mantener la calma, recibí la estocada que además de ser el cobro ineludible, el banco acepta el pago únicamente con las tarjetas emitidas por dicha entidad. Entonces me puse a reflexionar que no sería de extrañar que a corto plazo estos señores quieran realizar cargos por lubricantes, neumáticos y mantenimiento general de las aeronaves a los tarjetahabientes que reclamen dicho premio.

Estoy seguro que estas prácticas no son utilizadas por estas compañías en otros mercados, no es necesario ir tan largo, si analizamos el costo de los pasajes de esta línea aérea para pasajeros partiendo de Costa Rica, los precios observados son mucho menores por lo que valdría la pena preguntarles si la crisis mundial del combustible sólo afecta sus políticas en Nicaragua.

El autor es Abogado y Notario

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