- Desde que inició el deslizamiento en 1994 se ha encarecido C$9
Gustavo Ortega [email protected]
Cuando las autoridades del país optaron en 1994 por el deslizamiento de la moneda, la controversia nunca incluyó los precios del dólar estadounidense en el futuro, se tornó una discusión de coyuntura para criticar al famoso “córdoba oro” de ese momento que se cotizó a la paridad de la divisa estadounidense por tres años.
El deslizamiento fue establecido hace una década a una tasa anual del 12 por ciento, valor calculado de la tasa de inflación de ese momento; hoy se ha visto reducido al cinco por ciento.
Los datos señalan que hoy sábado 29 de octubre el tipo de cambio oficial amanecerá a 17.0018 córdobas por un dólar estadounidense.
Sin embargo la barrera de los 17 córdobas ya había sido derribada hace un mes aproximadamente en los mercados paralelo (Sistema Financiero) y negro (mercado cambiario informal).
El deslizamiento ha enfrentado tres reducciones, la primera fue en julio de 1999 cuando bajó del 12 al nueve por ciento, tres meses después se redujo tres puntos más para colocarse en seis por ciento anual y a partir de enero del 2004 se colocó en cinco por ciento anual.
Lo anterior significa que el córdoba se abarata cinco por ciento al año frente al dólar. Mensualmente el deslizamiento es de 0.41 por ciento, o sea menos de medio por ciento.
Diariamente el córdoba se devalúa 0.013 por ciento, es decir 1.3 centavos.
A nivel centroamericano, tras El Salvador que tiene su economía oficialmente dolarizada, la moneda más estable es el quetzal guatemalteco cuya cotización frente al dólar se ubica a 7.60 por uno.
Le siguen el córdoba nicaragüense y el lempira hondureño que ronda los 19 lempiras por dólar.
En el sótano se encuentra la moneda costarricense, cuyo tipo de cambio está muy cerca de los 490 colones por dólar.
Cálculos de economistas independientes han reflejado que la economía nicaragüense se encuentra altamente dolarizada.
Cifras de la Superintendencia de Bancos (SIB) indican que a junio, el 83 por ciento del saldo de los créditos era en dólares.
En tanto los niveles de depósitos llegan a 67.3 por ciento en moneda extranjera.
Ambos parámetros demuestran el liderazgo del dólar.