- Aparentemente pretendían saquear huevos de tortuga
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Unas treinta personas fueron desalojadas del Refugio de Vida Silvestre La Flor, luego de haberse asentado en la costa de ese lugar, debajo de casas de plástico improvisadas, a la espera de tortugas que llegan a ese sitio a dar continuidad con el ciclo de vida de la especie.
Esa labor de “vida” se ha visto interrumpida en los últimos meses por los saqueos masivos que se han dado en este refugio, donde prácticamente han robado hasta el último huevo para luego comercializarlo.
Dando cumplimiento al acuerdo ministerial emitido por el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), que ordena una veda indefinida de tortugas marinas en cualquiera de sus especies y subespecies, este fin de semana treinta personas fueron removidas de ese lugar y se les advirtió que si volvían a instalarse se les procesaría de acuerdo a como lo establece la ley.
“Comenzaron a llegar (los desalojados) desde el sábado por la tarde, se les notificó ese mismo día que no podían estar en el lugar y a través de un amparito, la Policía los desalojó el domingo”, indicó Wilber Ibarra, procurador del ambiente en Rivas.
Estas personas que llegan al lugar (a instalarse sobre las costas) aprovechan la llegada de las tortugas para extraer y luego comercializar los huevos de estas especies. Octubre sería para ellos un mes productivo, pues se estima que pueden llegar hasta 20 mil tortugas a este refugio de vida silvestre; pero ahora la situación ha cambiado.
COORDINACIÓN OPORTUNA
A raíz de los saqueos que se estaban produciendo, la Procuraduría del Ambiente, el Marena, la Policía, Ejército y la Alcaldía de San Juan del Sur, elaboraron una serie de planes conjuntos para proteger las anidadas de la tortuga marina en el Refugio de Vida Silvestre La Flor.
Según la delegada del Marena, Francis García, se esperaba una fuerte arribada de tortugas entre el 18 y 24 de octubre; sin embargo, hasta el domingo por la madrugada sólo 35 habían llegado. Estas instituciones están presentes en la zona.
Una resolución ministerial emitida por el Marena a inicios de este mes, plantea “que para contribuir con los objetivos de conservación, protección e incremento de las poblaciones de tortugas marina, es necesario establecer restricciones que garanticen el desarrollo de los procesos naturales es estas especies”.
En la misma se prohíbe levantar champas, encender fogatas, circulación de personas no autorizadas, la pesca industrial y artesanal y el uso de trasmallos dentro de las tres millas marinas frente a las costas.
PERMANENTE MONITOREO
También la municipalidad de San Juan del Sur emitió una ordenanza municipal, cuyo propósito es proteger y conservar este refugio, “cuyo recurso de vida silvestre constantemente se encuentra sometido a un progresivo deterioro por diferentes causas, siendo la principal la depredación del huevo de tortuga y la matanza de las mismas”.
La arribada de tortugas representa una oportunidad de sobrevivencia para muchas familias. Precisamente octubre es uno de los meses en donde se producen las mayores anidadas de quelonios en el Refugio de Vida Silvestre La Flor y para evitar el saqueo masivo de huevos y preservar la especie, ahora en este sitio hay constante monitoreo y vigilancia.