Un cartel en la tumba de Adolfo Olivas demanda justicia contra su asesino.

Cronología de un funesto crimen

Una sórdida historia de narcotráfico rodea este asesinato Martha Marina González/[email protected] ESTELÍ.- Antes de su asesinato, Adolfo Olivas Olivas, corresponsal de LA PRENSA en Estelí, profundizaba una investigación sobre una gran red narco asentada en Estelí y cuyas pretensiones eran crear empresas y comprar fincas en varios departamentos del país. Lo anterior se desprende de […]

  • Una sórdida historia de narcotráfico rodea este asesinato

Martha Marina González/[email protected]

ESTELÍ.- Antes de su asesinato, Adolfo Olivas Olivas, corresponsal de LA PRENSA en Estelí, profundizaba una investigación sobre una gran red narco asentada en Estelí y cuyas pretensiones eran crear empresas y comprar fincas en varios departamentos del país.

Lo anterior se desprende de las investigaciones que la Policía realizó en el caso de una avioneta encontrada enterrada en Samaria, comunidad de Villa El Carmen, Managua, y cuyos hilos llegaron hasta Estelí, donde vivía Samuel Gutiérrez Lozano, un mexicano que supuestamente es el jefe de esa red y dueño de la propiedad donde se encontró la avioneta, la cual había sido usada para transportar droga, según la Policía.

Gutiérrez vivía en la casa de la conocida comerciante esteliana, Francis Cruz Herrera, cuyo hijo, Luis Arango Cruz, actualmente prófugo, tenía la documentación de compra de varias propiedades y tres planos para la construcción aparente de pistas clandestinas, según dijo a LA PRENSA el teniente Abel Herrera, funcionario policial en Estelí. Esto fue parte de un reporte periodístico elaborado por Olivas y publicado el pasado 31 de julio.

“Estoy asustado por la cantidad de gente importante aparentemente vinculadas a este caso”, fue el comentario de Olivas a sus allegados más íntimos y autoridades eclesiásticas de Estelí. Días después de eso, el corresponsal de LA PRENSA caía mortalmente herido de dos disparos por la espalda, realizados por el taxista Santos Roberto Osegueda, en una discusión por el pago de la tarifa y en medio de un aparente hecho común. Ésta es la cronología:

Domingo 14 de agosto: A las 3:50 de la madrugada es asesinado de dos disparos por la espalda el periodista Rony Adolfo Olivas, cerca de su casa de habitación situada en el barrio Estelí Heroico, por el taxista Santos Roberto Osegueda Palacios, quien se da a la fuga y deja abandonado el taxis placas T 5086.

Lunes 15 de agosto: Los periodistas y la población esteliana le rinden homenaje a Olivas en las instalaciones de Radio Liberación y la Alcaldía, donde el alcalde Pedro Pablo Calderón le otorga póstumamente la medalla en oro Bernardino Rodríguez, máxima distinción que concede el gobierno municipal a los periodistas más destacados del municipio. Por la tarde centenares de pobladores participan en las honras fúnebres.

Después de los funerales, los miembros de las organizaciones periodísticas y del Diario LA PRENSA se reúnen con el entonces jefe policial, comisionado Pedro Denis Morales. Se nombra una comisión para las coordinaciones sobre los resultados de las investigaciones y que se brinde oportunamente la información a la prensa nacional.

Martes 16 de agosto: El teniente Abel Herrera da a conocer públicamente el dictamen de la médico forense doctora Karla Rosales. Ese mismo día, el asesino escondió el arma debajo de unas piedras rodeadas de maleza en la finca de Uriel Morales, ubicada en la comunidad de La Sirena.

Miércoles 17 de agosto: Osegueda se entrega ante las autoridades en la comunidad de La Sirena. La esposa de Olivas, licenciada Azucena Melgara, es amenazada por teléfono.

Jueves 18 de agosto: El Juez de Distrito Penal de Audiencia de Estelí, Oscar Aquiles Castillo, nombra defensor público y realiza audiencia preliminar donde admite la acusación por el delito de asesinato en contra de Osegueda, fija la fecha de la audiencia inicial y dicta prisión preventiva para el acusado. El cubano Armando Julián Pereda Robaina, hasta cinco días después del crimen, denunció la pérdida de su revólver, el arma utilizada para matar a Olivas.

Viernes 19 de agosto: El Obispo de la Diócesis de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, se persona ante la Fiscal General Adjunta, doctora María Lourdes Bolaños, y autoridades de la Policía, y revela las amenazas de muerte que había recibido el periodista Olivas y copias de documentos que dejó con nombres de presuntos narcotraficantes que había entregado a la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) el 3 de agosto de 2005.

Sábado 20 de agosto: LA PRENSA revela que cuatro profesionales del Derecho figuraban entre las personas que investigaba el periodista Adolfo Olivas.

Domingo 21 de agosto: LA PRENSA publica que Adolfo Olivas investigaba a una red de narcotraficantes.

Lunes 22 de agosto: La dirigencia y periodistas de los departamentos, organizados en la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN) realizan plantón en la Fiscalía General de la República y se reúnen con la Fiscal adjunta, doctora María Lourdes Bolaños, quien anuncia la formación de una comisión nacional para investigar todo lo relacionado con el crimen.

Miércoles 24 de agosto: El subcomisionado Roberto Gómez Lainez brinda declaraciones ofensivas contra la memoria del periodista Olivas y deja entrever que la Policía le cree al asesino.

Jueves 25 de agosto: Juez realiza la primera audiencia. La Fiscalía presentó el intercambio de información y el judicial confirma la prisión preventiva contra Osegueda y fija la fecha del 5 octubre para el juicio oral y público.

Ese mismo día el comisionado Morales desmiente las declaraciones de su vocero, subcomisionado Roberto Gómez Lainez y aclara que la víctima nunca anduvo armado, nombra como portavoz de la Policía de Estelí al teniente Abel Herrera y, a las cinco de la tarde, la Policía ocupa el arma que usó Osegueda para ultimar a Olivas.

Viernes 2 de septiembre: Reabren juicio contra Osegueda por el delito de tráfico de drogas cometido en agosto del 2001 y es sentenciado con auto de segura y formal prisión. También le reabren la causa por el delito de lesiones dolosas cometidas en enero de 1997, fecha en que le habían dictado auto de segura y formal prisión y se encontraba prófugo al momento del crimen contra Olivas.

Lunes 19 de septiembre: Periodistas y familiares rinden homenaje en ocasión del cumpleaños de Olivas y desde el cementerio claman justicia.

Martes 20 de septiembre: El Juez de Distrito de Audiencia pasa el expediente a la Juez del Distrito de Juicio, doctora Elizabeth Corea Morales.

Miércoles 21 de septiembre: La Fiscalía solicita audiencia especial para la ampliación de pruebas. Asume nuevo jefe policial, el comisionado mayor Leonardo Vanegas, y entre sus prioridades no menciona el caso Olivas. Mientras, el comisionado general Orlando Aguilera asegura que siguen investigando los posibles nexos del narcotráfico en la muerte de Olivas, pero que el móvil fue por el pago de una tarifa de taxi.

Jueves 22 de septiembre: La Fiscal departamental, Sandra Matta, informa que el juicio oral y público no se hará para el 5 de octubre debido a que la Policía retrasó las diligencias sobre las nuevas pruebas y que en el expediente aún no queda claro el móvil del crimen.

Lunes 26 de septiembre: Una delegación de LA PRENSA, encabezada por su director Jaime Chamorro Cardenal, se reúne con la Fiscal adjunta, doctora María Lourdes Bolaños, a quien le expresan su preocupación por la retardación del juicio, le piden celeridad en el mismo y que profundice las investigaciones.

Martes 27 de septiembre: En el Juzgado del Distrito Penal de Juicio se celebra audiencia especial. La juez Corea admite la ampliación de nuevas pruebas que presentó la Fiscalía, le otorga 15 días a la defensa para que presente nuevas pruebas y reprograma el juicio oral y público el que tentativamente sería el 31 de octubre.

Sábado 22 de octubre: Se realiza la audiencia preparatoria para el juicio oral y público contra Osegueda, el cual estará a cargo de un jurado de conciencia e iniciará a las 9:00 a.m. de hoy. Durante esa audiencia, la Juez de Distrito Penal de Juicios de Estelí, Elizabeth Corea Morales, admitió la exclusión de una testigo clave en el asesinato de Olivas, a petición de la defensa del acusado. Este hecho causó inconformidad entre familiares, periodistas y población en general.

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