Ronald BlumAP
CHICAGO.- Cuando Chicago disputó su última Serie Mundial en 1959, habían sólo 16 equipos. Tampoco existían las divisiones, los wild cards y los bateadores designados. Y los Astros de Houston no estaban en el mapa del beisbol.
Pero las Medias Blancas y Astros comparten algo en común: décadas de sinsabores.
Y hay otra cosa más, que ha sido lo que los ha conducido a esta altura de la temporada: abridores de lujo.
“Sólo vi a las Medias Blancas jugar tres partidos. No los conozco bien”, reconoció Phil Garner, el piloto de Houston, luego que su equipo derrotase a San Luis y se consagrasen campeones de la Liga Nacional.
Houston consiguió la franquicia para tener un equipo de Grandes Ligas el 17 de octubre de 1960. En ese cónclave de propietarios, que precisamente fue en Chicago, hubiese costado imaginarse que para conquistar el primer gallardete de la Nacional iban a esperar 45 años.
Después de todo, el nombre inicial del equipo era los Colt .45s de Houston. Se rebautizaron como los Astros en 1965, cuando se mudaron al Astrodome, la denominada octava maravilla del mundo.
Los parques actuales de ambos clubes han tenido más nombres que banderines de campeones. Houston se fue en el 2000 al Enron Field, que pasó a llamarse Astros Field en febrero de 2002, luego que la compañía energética se sumió en un marasmo financiero.
Después, en junio de ese mismo año, se firmó un jugoso contrato y el estadio se conoce ahora como Minute Maid Park.
Chicago cambió de sede en 1991, dejando el antiguo Comiskey Park, su casa desde 1910, a un estadio que fue bautizado como el nuevo Comiskey Park, y el cual en 2003 pasó a ser el U.S. Cellular Field.
Y los dos recintos sirvieron de sede del Juego de Estrellas en años consecutivos: Chicago en 2003, seguido por Houston.
Durante cuatro campañas consecutivas, entre 1997-2000, los equipos midieron fuerzas en juegos interligas, con los Medias Blancas llevándose la victoria en siete de los doce. No se han encontrado desde entonces.
“Nunca he jugado en ese parque de pelota”, dijo Lance Berkman de Houston. “Será muy excitante”, agregó sobre el U. S. Cellular Field.
PELEARON DURO
Chicago, cuya última corona de Serie Mundial se remonta a 1917, conquistó el título de la Americana el domingo, cuando dejó en el camino a los Ángeles de Los Ángeles. Lo hizo con la mejor actuación de un grupo de abridores en casi una mitad de siglo, con Mark Buehrle, Jon Garland, Freddy García y José Contreras lanzando la ruta completa en los últimos cuatros juegos. Eso no se veía desde que los Yanquis de Nueva York hilvanaron cinco seguidos en 1956.
Houston también hizo historia, al ser el primer equipo desde los Bravos de Boston de 1914 que se titula campeón de liga tras haber estado 15 juegos por debajo de .500 durante la temporada regular.