El desafío para las próximas elecciones

José Wenceslao Mayorga

Roman, Times, serif»>
El desafío para las próximas elecciones


José Wenceslao Mayorga




Los nicaragüenses, todos, sin distingos políticos y en sujeción respetuosa a los colores azul y blanco, símbolos sagrados de nuestra nacionalidad, propugnamos por una real, transparente y auténtica democracia representativa, la misma que se practica y se perfecciona en la hermana República de Costa Rica, cuyos primeros presidentes estudiaron en León cuando nuestra universidad era la más activa y culturalmente productiva en Centroamérica: y no digamos de los Estados Unidos de América que es el mejor ejemplo de democracia para el mundo (el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo).

A como veo las cosas en este momento, Nicaragua se está hundiendo en una terrible espiral de incomprensiones internas y convirtiéndose en un mal ejemplo para América continental, al pretender la Asamblea Nacional imponer sistemas y leyes con intereses netamente políticos, los que atentan contra el Estado de Derecho y la voluntad de los ciudadanos. Debe tomarse como ejemplo la imagen del gran pueblo estadounidense, triunfante en su organización y forma de vida, grande en su fuerza física y sólido en su sistema de gobierno democrático y representativo, donde lo que realmente impera es la fuerza del derecho y el orden constitucional. Éste, cuando se declaró independiente y soberano, se transformó en un país respetuoso de la voluntad de su pueblo sin atropellar la voluntad del mismo y así lo expresa su constitución.

Los nicaragüenses que desdichadamente hemos sido víctimas de sistemas opresores en diferentes épocas de nuestra vida republicana, estamos obligados a defender el ideal democrático que nos legaron nuestros próceres, ese ideal que hemos perdido por flojos y cobardes a pesar de que estamos convencidos de su valor intrínseco como fuerza enaltecedora de la especie humana que ansía vivir en paz, armonía y libertad.

Las dictaduras que nos han oprimido ya no pueden tener cabida en el verdadero sentido de patria y no podemos aceptar que voluntades arbitrarias nos mantengan sumidos y marginados en conceptos retrógrados de la edad media, proclamando y elevando la violencia de todos nuestros derechos conculcados a la voluntad de un sistema opresor. Por ello es preciso mantener vigente una resistencia firme y pacífica como frente de lucha patriótica ante el manipuleo y la corrupción de líderes insensatos y ante tales pretensiones que atentan contra la gobernabilidad del país, debemos proponernos encausar a Nicaragua en los sagrados principios del derecho y la justicia, como la única salida de poder hacer efectivos aquellos propósitos que con sanas y patrióticas intenciones, la sociedad civil exige con todo derecho, se respete su voluntad ciudadana e impere el orden legal, aboliendo el desorden popular que daña interna e internacionalmente la imagen de Nicaragua.

Hay que luchar entonces con ahínco por conseguir que en las próximas elecciones se vote por un verdadero régimen democrático y representativo. Queremos una Nicaragua que viva en función de los sagrados principios de nación y no de hordas, y así lograr obtener para nuestro pueblo, fuentes de trabajo, pan, abrigo, educación, techo, asistencia social y salud para curar todos sus quebrantos y enfermedades endémicas; necesitamos por lo tanto, votar por un sistema de gobierno digno donde se pueda vivir y desenvolverse sin temores, sin presiones politiqueras y dañinas de los detractores del pueblo, un gobierno justo y de reivindicación nacional que esté sujeto únicamente al imperio de la ley como lo hace todo pueblo culto, y que pueda por fin reflejar un buen ejemplo a las generaciones venideras.

Libertad, justicia y patria debe ser el grito de las multitudes nicaragüenses que fraternizan en estos momentos de angustia bajo la enseña azul y blanco de la Patria.

El autor es doctor en Derecho

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí