Fabián Medina [email protected]
PESIMISMO
No sé usted, pero yo no le veo mucho futuro a los supuestos acuerdos anunciados por Bolaños y Ortega. No habían terminado de salir y cada quien los interpretaba de diferente manera. Para Ortega, con los acuerdos el Ejecutivo reconoce la validez de la reformas; para Bolaños, se posterga su discusión. Para Bolaños, las reformas congeladas son “todas las reformas”; para Ortega, son “ciertas reformas”. Para Ortega, contra toda lógica matemáticas (es que no fue un buen alumno) no hay votos suficientes para aprobar la Ley Marco, para Bolaños están los votos justos, y así… de tal forma, que sólo queda pensar que cuando se reunieron el uno habló en mandarín y el otro griego. No es que sea pesimista, pero conozco el “sebo de mi ganado”… Y cuando quiere enredar las cosas dos más dos le va a dar siempre tres…
“HACER PATRIA”
Juan Pérez, guarda de seguridad que gana 1,030 córdobas a la quincena, anda alegre porque siente que las cosas están mejorando. Ya no hay huelga de transporte y por lo tanto no viaja guindado en las camionetas piratas pagando cinco córdobas, no hay racionamientos y entonces llega a su casa y hay luz todo el día y puede ver las noticias en la tele. Así se ha enterado que las tales reformas que tenían al país en jaque, quedaron “congeladas” y es posible que el país comience a funcionar con una sola Constitución y no con dos como hasta ahora. Son bandidos estos políticos, pensará seguramente en uno de esos largos turnos de guardia, primero desbaratan todo y cuando medio arreglan lo que ellos destruyeron, le llaman “progreso” o “hacer Patria”. Y tenemos que agradecerles.
PLAGA
¡Qué cosas! Mientras en otros países están agobiados por problemas tales como el alza del petróleo, las pandillas o los huracanes, aquí en Nicaragua ésos nos parecen problemas menores. No es que estemos libres de ellos, el asunto es que tenemos una plaga mayor: los políticos. No sé si en otra parte del mundo hay una especie tan dañina como el “político nicaragüense”.
PACTO
¡Qué cáscara la de los arnoldistas! “¡Pactista, pactista..!”, le gritan a Bolaños como si no fueran ellos los que desde 1998 se vienen repartiendo todo lo que pueden al “uno para vos otro para mí” con el Frente Sandinista. El color y olor que adquirieron después de tantos años de navegar en los albañales de “ese pacto” no se lo van a quitar ni con alquitrán, mucho menos echando la basura propia en patio ajeno.
EPIDEMIA DE PATRAÑAS
Un día de éstos un busero arrolló a un ciclista. Increíblemente el busero alegó que el ciclista embistió al autobús a pesar que aquél se paro “cortésmente” para dejar pasar al temerario. ¿Alguien podrá creer semejante barbaridad? Al día siguiente, otro conductor, esta vez un taxista, aseguraba que un peatón se lanzó y malmató contra su vehículo, que también estaba “cortésmente cediéndole el pase”. ¿Qué juez le va a creer? Pero si los más altos jueces de nuestro país aseguran que no saben nada de los 609 mil dólares que firmaron y entregaron en un trámite súper expedito, ¿por qué no creer que en Nicaragua está sucediendo un subido ataque de cortesía entre los otrora verdugos de las calles y, a su vez, una epidemia de locura entre peatones y ciclistas.