- El cincuenta por ciento de los afectados por Stan en la región, son niños, reporta Unicef
Wilder Pérez [email protected]
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Unión Europea ofrece ayuda para damnificados
| El cincuenta por ciento de los afectados por Stan en la región, son niños, reporta Unicef |
Wilder Pérez R.
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La Unión Europea, a través de la Embajada de Alemania, ofreció ayudar a Nicaragua para enfrentar las afectaciones causadas por el huracán Stan, a su paso por el Caribe.
Un comunicado emitido ayer por la Embajada de Alemania en Nicaragua, que tiene la presidencia pro-témpore regional de la Unión Europea, indica que “la comisión y varios Estados miembros ya han puesto a su disposición ayuda financiera y de otra índole”.
Según la embajada, la Unión Europea está dispuesta a estudiar nuevas solicitudes de ayuda, basadas en la evaluación de necesidades.
Antes de ofrecer su apoyo, la representación de Europa puso de manifiesto su “honda consternación y su apoyo a las víctimas del ciclón Stan, así como su solidaridad con las poblaciones y los gobiernos de los países afectados”.
El comunicado expresa, además, “nuestro sentido pésame a los familiares y amigos de aquellas personas que perdieron la vida como consecuencia del ciclón, así como nuestra solidaridad con los miles de personas a las que este desastre ha hecho perder sus viviendas y sus medios de vida”.
La declaración europea incluye a los países adherentes, candidatos, entre otros, con diferentes categorías dentro de la Unión.
LA MITAD NIÑOS
Por su parte el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reveló que cerca del cincuenta por ciento de la población afectada por el huracán Stan en México y Centroamérica son niños y adolescentes.
Unicef reconoció que Stan es el peor desastre sufrido por la región desde el huracán Mitch en 1998.
Su director regional para Latinoamérica y el Caribe, Nils Kastberg, mencionó que “no tenemos datos exactos, pero las estadísticas demográficas de las áreas afectadas sugieren que más de un tercio de las víctimas en esta tragedia son niños y niñas, siempre los más vulnerables a inundaciones y deslaves, especialmente en las comunidades pobres”.
El sábado pasado, una comunidad indígena de Guatemala, de unos 1,600 habitantes, pereció en un deslave. Un desastre menor ocurrió en El Salvador, y se estima que las víctimas en México y Centroamérica sobrepasan el medio millón de personas.