Wilder Pérez [email protected]
Waspam no es el único municipio atacado por las plagas de ratas y gusanos en el norte de Nicaragua, porque esas escenas se han repetido en Wiwilí y San José de Bocay, en la misma zona.
Así lo dio a conocer ayer el secretario ejecutivo del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Gerónimo Giusto, quien estudia la posibilidad de decretar zona de desastre a Wiwilí y San José de Bocay, tras haber recomendado esa medida para Waspam.
Para decidir el tipo de atención que necesitarán los otros dos municipios afectados, los miembros del Sinapred se reunirían esta mañana con donantes internacionales y organizaciones no gubernamentales.
Según Giusto, los datos sobre los daños causados por las plagas en Wiwilí y San José de Bocay no están terminados, pero se presume que la situación podría ser tan grave como en Waspam.
Todo hace indicar que los tres municipios fueron víctimas de la misma plaga, incluso en períodos de tiempo simultáneos, pero fue el alcalde de Waspam el que dio a conocer los daños para que fueran conocidos a nivel nacional.
ONU DESTINA AYUDA
El Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la Organización de Naciones Unidas (ONU), brindó casi de inmediato una ayuda de 63 toneladas métricas de alimentos y garantizó otras 224 toneladas métricas hasta que los afectados superen la situación.
En Waspam, los daños en 18 comunidades perjudicadas por las plagas fueron calculados en casi 800 mil dólares, más los gastos por asistencia en alimentación, rehabilitación agrícola y control de la plaga de ratas.
De la cantidad que se necesita, la ONU garantizó 350 mil dólares y la Organización No Gubernamental Oxfam aportó 110 mil dólares. Aparte, el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), con el Ministerio de la Familia (Mifamilia), están corriendo con otros gastos que aún no terminan de cuantificar.
DAÑOS
Los daños fueron del 97 por ciento en los cultivos de arroz, 50 por ciento en los de maíz y 30 por ciento en los de yuca.
Se cree que en Wiwilí y San José de Bocay la situación podría ser igual, debido a que se trata de municipios aledaños a Waspam.
Entre ambos suman más de 75 mil habitantes. El problema es que este año el Fondo Nacional de Emergencia fue utilizado en los primeros seis meses para atacar una epidemia de rotavirus.
Por esa razón el Sinapred y la Cancillería se han estado reuniendo con organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales que están dispuestas a ayudar.
“Les estamos dando un seguimiento muy de cerca, hoy (ayer) nos reunimos dos veces, mañana (hoy) nos volvemos a reunir, vienen los tres alcaldes (de Wiwilí, San José de Bocay y Waspam) para tener un mapa de cuáles han sido las intervenciones de todo, buscando una coordinación de asistencia más efectiva”, dijo Giusto.
Actualmente Waspam está siendo atendido como una zona de desastre.
De esa manera se espera atender a Wiwilí y San José de Bocay. Todavía ayer, Giusto estudiaba la posibilidad de declarar estos dos municipios como zona de desastre, pero será hasta la reunión de hoy que tenga una idea más clara de la situación.
Si los daños lo ameritan, la declaratoria de desastre sería inminente.
AYUDA INTERNACIONAL DETERMINANTE
De cualquier manera, el funcionario advirtió que se tendrá que trabajar con Wiwilí y San José de Bocay, tal como se viene haciendo en Waspam, debido a que son municipios vecinos.
La ayuda internacional será determinante en este caso, porque de no ser suficiente la zona enfrentaría hambruna porque, además, el invierno ha tenido impacto en otros cultivos en Nicaragua.
Ante la plaga de ratas que ahora también ataca a comunidades de Wiwilí, además de las comunidades de Waspam, las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) aseguraron que los problemas en la piel han incrementado.
La compra y abastecimiento de medicamentos antimicóticos ha sido lo que más han solicitado los centros de salud en las comunidades afectadas, aseguró Javier Palacios, director del Centro de Insumos Para la Salud (CIPS).
En algunos centros se detectaban hasta 600 pacientes con problemas en la piel, indicó Palacios, quien aseguró que en estos casos las autoridades locales de la salud han recibido los medicamentos pertinentes, a pesar de que los medicamentos antimicóticos no forman parte de la lista básica del Minsa.
Asimismo agregó que los medicamentos contra la neumonía y el dengue han sido bastante requeridos en las zonas afectadas.
La directora de Epidemiología de Managua, Olga Moraga, explicó que uno de los grandes problemas ocasionados por las lluvias en la capital ha sido que las tuberías de aguas negras se han deteriorado y están provocando que las aguas negras lleguen a las personas, sobre todo en los barrios con declive.
José Luis Pérez, enlace del Minsa con el Sinapred, explicó que en Wiwilí, al igual que en Waspam, los habitantes recibirán raticidas de uso familiar para acabar con la plaga.
ESPERANZAS EN COSECHA
El secretario general del Ministerio de la Familia, Pablo Sánchez, explicó que esa institución ya no tiene fondos propios para ayudar directamente a las zonas afectadas.
En caso de que la situación de las comunidades aledañas al Río Coco empeorara, Sánchez dijo que ese ministerio tendría que requerir a organismos internacionales o a un préstamo con alguna institución financiera para poder apoyar a las víctimas.
COMIDA A WASPAM
Pablo Sánchez dijo que al menos 28 comunidades de Waspam tienen asegurada la alimentación hasta enero. “Esperamos que para entonces las personas afectadas puedan sembrar y recibir los productos de postrera”, comentó.