Argentina Moreno muestra restos del material con que estaba construida su vivienda que fue arrastrada por la corriente.

Viviendas en peligro

Corrientes de cauce han socavado el patio de unas 20 casas Eduardo Cruz Sá[email protected] La vivienda de Argentina Moreno estaba ubicada a la orilla del cauce que atraviesa el asentamiento Erlinda López, en el barrio San Judas. Ahora ya no existe. Un derrumbe provocado por las lluvias recientes la destruyó totalmente. “Fue en la madrugada, […]

  • Corrientes de cauce han socavado el patio de unas 20 casas

Eduardo Cruz Sá[email protected]

La vivienda de Argentina Moreno estaba ubicada a la orilla del cauce que atraviesa el asentamiento Erlinda López, en el barrio San Judas. Ahora ya no existe. Un derrumbe provocado por las lluvias recientes la destruyó totalmente.

“Fue en la madrugada, al principio pensé que no era nada grave, pero después cuando vi la cosa en serio mi familia me ayudó a trasladar algunas cosas”, relató Moreno. Sin embargo, no hubo tiempo para rescatar el techo ni parte de la madera con que estaba construido el hogar de Moreno.

Esta familia no es la única que ha sido afectada por la ampliación del cauce, debido a las fuertes corrientes que socavan cada vez más las laderas del mismo.

Los ocupantes de las veinte viviendas que se sitúan a orillas del barranco han visto desaparecer gran parte de terreno, donde ya no queda en pie ningún cerco que los proteja de caer en el abismo de casi treinta metros de profundidad, sobre todo a los niños.

Ligia Vivas, de 48 años, se encuentra alarmada por la situación. El derrumbe se tragó la letrina de su vivienda, y el cauce, que antes estaba a diez metros de distancia, ahora se encuentra a un paso de su casa.

Trabajadores de la Alcaldía de Managua laboran desde el pasado sábado con el objetivo de evitar una tragedia. La naturaleza se opone. Cada día ocurren nuevos derrumbes que estropean el trabajo de los obreros de la comuna. “Me da miedo que les caiga la tierra encima”, comentó Rosa Moreno, de 52 años.

Decenas de niños curiosos se acercan a la orilla del cauce para ver el fondo. Los padres de familia no prevén que una ranura de aproximadamente medio metro anuncia que la tierra que pisan sus hijos seguramente terminará en el fondo del abismo.

ALCALDÍA EN ACCIÓN

El licenciado José Primitivo, delegado del Distrito Tres de la Alcaldía de Managua, informó que ya se está trabajando en la estabilización del cauce, que se ha visto afectado por la velocidad con que fluyen las aguas pluviales, así como la gran cantidad de aguas servidas que producen las viviendas construidas en la orilla.

El delegado hizo un llamado a la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) para que se sume a los esfuerzos que se están realizando en pro de la ciudadanía que habita en las orillas del cauce.

“La Dirección de Infraestructura de la Alcaldía está en una situación de emergencia en esa zona, hemos visitado a los pobladores para indicarles que cuiden a los niños”, explicó el licenciado Primitivo, quien aseguró que ha habido buena receptividad por parte de la comunidad.

El funcionario explicó que las personas no dejaron acceso para que los tractores puedan ingresar al cauce, por lo que se está improvisando una calle que permita la entrada de la maquinaria y así efectuar una labor más eficaz.

Aseguró que el retraso de la entrega de piedras que se utiliza en los retenes ha demorado la obra, pero que el percance ya ha sido superado y sólo hay que esperar que las fuertes lluvias cesen.

Los pobladores del asentamiento Erlinda López no duerme en paz desde que iniciaron las lluvias. Cada noche esperan y ruegan no ser las próximas víctimas de los fatales aguaceros que han caído sobre el país.

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