Mario Alfaro Alvarado
Con una evocación de la alianza libero-conservadora que hace 149 años salvó a Nicaragua de la invasión filibustera, algunos liberales y algunos conservadores de ahora se juntan para dar la batalla política al pacto fatídico de liberales y sandinistas. ¡Excelente recurso retórico! Pocos entienden lo que pasó en 1856 y menos entienden lo que está pasando en el 2005. Después de todo quizás no sea necesario entender. “Hoy una vez más se hace necesario un acuerdo para transformar a Nicaragua en un país viable”, dice la página de LA PRENSA donde la nueva alianza se da a conocer.
Los fundamentos ideológicos de este acuerdo no significan mucho para un pueblo agobiado por ideologías que nadie entiende ni quiere entender. Lo más que expresan esos fundamentos es la buena voluntad de las partes suscriptoras. No obstante, en estos momentos poco o nada se logra con la buena voluntad.
Los nicaragüenses demandan un programa conciso, práctico y audaz para derrotar a las fuerzas fatales que han sumido a Nicaragua en una permanente desdicha y no quieren dejar de causarle daño. Lo que hay que ofrecer al pueblo, agobiado por tanto abuso, mentira y frustración, es que la nueva alianza libero-conservadora se compromete formalmente a trabajar por una nueva Constitución, cuyo fundamento básico sea la prohibición de que nadie pueda reformarla y el que lo intente, sea llevado ante la justicia bajo el severo cargo de atentar contra la seguridad de la nación.
Con gran optimismo los aliados anuncian una alianza para veinte años. No ocultan sus intenciones. ¿Quién garantiza que de ese nuevo paralelismo histórico no vaya a surgir una nueva dictadura, con un dictador o una cúpula corrupta? Anuncia también un Programa de Gobierno. ¿Qué pueden ofrecerle al pueblo nicaragüense dos partidos agotados históricamente? El desastroso gobierno conservador después de la caída de Zelaya, dejó a este partido sin recursos anímicos para enfrentar la embestida del liberalismo somocista; que a su vez agotó las energías del Partido Liberal con su entrega sin condiciones a una familia de dictadores. Ahora pretenden ambos partidos, que compartieron 50 años de prebendas irrestrictas del poder absoluto, reconstruir el paralelismo histórico para lo cual necesitarán del viejo molde prebendario del liberalismo para asegurarse veinte años de permanencia en el poder.
El pueblo de Nicaragua demanda cambios estructurales profundos en el gobierno. Demanda un Estado nuevo, ni liberal, ni conservador, ni sandinista. Un nuevo Estado surgido de las aspiraciones democráticas del pueblo, que promueva cambios significativos en lo político, lo económico, lo social y lo moral.
El país vive una enfermedad terminal llamada corrupción y esta enfermedad no admite paliativos, razón por la cual hay que erradicarla desde sus orígenes en la médula de la política prebendaria.
Las encuestas denotan que ningún partido ni candidato tienen por sí mismos la mayoría de votos que necesitan para ganar unas elecciones. Esta realidad ha promovido la búsqueda afanosa de alianza y aliados. La verdadera mayoría en la realidad política del país la forman los desencantados, los que se sienten engañados, los que desconfían de los partidos y de los candidatos. En esta mayoría tendrán que buscar los votos para obtener un triunfo electoral. ¿Cuál es la alianza que podría, por sí sola, sin un programa atractivo, sin un discurso político convincente, atraer esos votos para ganar unas elecciones?
El desplegado de la ALN-PC es buena plataforma para una sociedad política sustentada en la repartición de puestos públicos; pero no contienen ningún atractivo para los votantes, que urgen por cambiar un sistema político fracasado y sustituirlo por algo verdaderamente nuevo y prometedor. Mientras tanto ese conglomerado mayoritario continuará reluctante e indiferente ante el ofrecimiento de más de lo mismo: los mismos procedimientos electorales, los mismos objetivos políticos, las mismas prácticas para elegir diputados, los mismos fines prebendarios para la élite política y su clientela.
El autor es periodista.