Niñas y niños participaron en el primer foro sobre el trabajo infantil doméstico, realizado en Estelí durante el fin de semana.

Foro con menores domésticas

El abuso y la mala paga fue la queja principal de las participantes Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected] “No sé leer ni escribir, me pagan doscientos córdobas y al final del mes no me queda nada después de pagarle los trapos viejos que me vende la señora. Para remate el patrón me ha estado acosando, esas miradas […]

  • El abuso y la mala paga fue la queja principal de las participantes

Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]

“No sé leer ni escribir, me pagan doscientos córdobas y al final del mes no me queda nada después de pagarle los trapos viejos que me vende la señora. Para remate el patrón me ha estado acosando, esas miradas perversas me hacen temblar, siento que uno de estos días va a entrar a mi cuarto a medianoche y me imagino que se me tira encima, me clava sus manos y hasta allí van a llegar todos mis sueños”. Lo anterior es parte de un relato brindado en el primer foro departamental de trabajo infantil doméstico realizado el reciente fin de semana en la ciudad de Estelí.

Otra adolescente trabajadora doméstica, relató: “Apenas tenía 13 años, empecé a trabajar en una casa donde había una familia grande, me negaban la comida, me cobraban las tazas si se quebraban, el patrón me tocaba los pechos y lo que me pagaban era una miseria”.

Mientras, Diana Mayerling Fajardo, de 17 años, contó que trabaja en una casa donde le corresponde hacer todos los oficios, “no me queda tiempo para estudiar, con qué ganas voy a ir a la escuela. Además, mi patrona me trata mal, me dice palabras vulgares, nunca le doy gusto y apenas me paga doscientos córdobas al mes”, expresó.

REALIDAD OCULTA

Más de doscientas niñas y adolescentes que realizan labores domésticas, participaron en el primer foro departamental sobre trabajo infantil doméstico, denominado: Una realidad que no queremos ver, organizado por el Instituto de Promoción Humana (Imprhu).

El encuentro reveló que a pesar de su corta edad, las empleadas domésticas realizan trabajos de cocina, planchado, lavado, limpieza de casas y hacer mandados. Sin embargo, las participantes se quejaron de que sus empleadoras las maltratan y les pagan desde cinco córdobas diarios hasta doscientos córdobas mensuales, lo que consideran una verdadera explotación.

De acuerdo con datos suministrados por la directora del Imprhu, Ileana González, el 65 por ciento de las y los trabajadores domésticas/os han cursado el cuarto grado de primaria y de 152 menores de 18 años que atiende ese organismo, el 35 por ciento están incorporados al mercado laboral.

PIDEN AYUDA ESTATAL

En el encuentro, las menores demandaron al Estado que ofrezca alternativas para la educación de las y los trabajadores infantiles domésticas/os y que hayan más oportunidades para estudiar carreras cortas y que la educación sea gratuita, con el objetivo de dejar de trabajar para integrarse al sistema educativo formal y superarse en la vida.

Insistieron en que el Estado debe fomentar programas adecuados para niñas y niños que trabajan, lo que debe ser complementado con una atención especial del Ministerio de Salud y que asegure más empleos a sus madres y padres.

A este foro departamental fueron invitadas instituciones del Gobierno, Organismos No Gubernamentales que trabajan con la niñez y adolescencia y autoridades locales, pero solamente asistió la representante de la Inspectoría del Trabajo, Carmen Izcano, quien valoró de positivo el foro “porque se está visibilizando el trabajo infantil doméstico”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí