Con el país atrapado entre unas lluvias imparables y un volcán amenazante, El Salvador sufrió un par de semanas el embate de la naturaleza. El volcán Santa Ana, a 66 kilómetros al oeste de la capital, San Salvador, entró en una etapa eruptiva que sigue amenazando la zona, dejando como saldo 7,500 evacuados y dos muertos, según reportes de la embajada de El Salvador en Nicaragua. Esta secuencia facilitada por Ofilio Lacayo, residente nicaragüense en El Salvador, muestra la erupción del fin de semana pasado.