- Industria cerraría el año con 19 millones de libras producidas y US$28 millones en exportaciones
- Empresa empezará a producir en Nicaragua larvas que ahora importa
Mario José [email protected]
La industria de la camaronicultura de Nicaragua se encamina a cerrar el 2005 con resultados positivos alentados por un crecimiento de la producción, las exportaciones, la conclusión de nuevas inversiones y la consolidación de la oferta en el mercado de Europa que está pagando mejores precios, confirmaron representantes del sector.
Arlene De Franco, gerente del cluster del camarón, de la Comisión Presidencia de Competitividad (CPC), anunció ayer en declaraciones a LA PRENSA que la industria producirá 19 millones de libras y divisas por 28 millones de dólares, en contraste con los 26 millones de dólares generados en el 2004.
Según las cifras preliminares del Centro de Trámite de las Exportaciones (Cetrex), entre enero y agosto del 2005 las exportaciones del camarón de cultivos sumaban 20.5 millones de dólares, frente a los 14 millones de dólares del mismo período del 2004.
La industria cerrará el año con inversiones que superarían los ocho millones de dólares, que incluyen las que actualmente realiza la empresa Farallón que se dedicará a producir larvas de camarón en Nicaragua, para sustituir las importaciones desde Panamá; el inicio de operaciones de una tercera planta procesadora en la zona del Estero Real, en Chinandega; y el mejoramiento de las áreas de cultivos que están centrando sus intereses en elevar los niveles de producción.
“El sector ha venido creciendo a un ritmo del seis por ciento en la producción, es decir en el número de libras por hectárea, ya que hemos pasado de 1,370 libras a 1,700 libras. Esto es importante, pues como la industria se concentra en un área protegida (el Estero Real) tenemos un límite para crecer en las áreas. Lo mejor es, entonces, aumentar la productividad”, sostuvo.
Actualmente en el país se estima existen entre 8,500 y 9,000 hectáreas de camarón de cultivo, pero el límite permisible sería de 12,000 hectáreas.
El sector también está centrando sus intereses en el mercado de Europa, al que ahora manda el 60 por ciento de la producción en contraste con el 20 por ciento de hace unos dos años atrás.
Esto porque dicho mercado está reconociendo la calidad del camarón nicaragüenses y porque paga mejores precios. Países como España, Francia e Inglaterra son grandes compradores.
MEJORES LARVAS, MEJOR PRODUCTO FINAL
Nelson De Santos, representante de la empresa Farallón, confirmó que la industria del camarón de cultivo está teniendo un comportamiento positivo, en especial si se toma en cuenta el golpe que sufrió la industria luego del paso del huracán Mitch en 1998, que destruyó decenas de granjas en el occidente del país y que causó la enfermedad de la mancha blanca.
“A raíz de esos problemas la empresa desarrolló un proyecto de mejoramiento genético de la larva del camarón resistente a las enfermedades y de rápido crecimiento. Ahora presentamos al mercado un producto con un valor superior, una megalarva, con la cual logramos un crecimiento más rápido, una reducción de los ciclos de producción, y un producto con más valor agregado”, explicó.
La calidad se paga. Arlene De Franco, gerente del cluster del camarón, de la Comisión Presidencia de Competitividad (CPC), confirmó que el mercado europeo aprecia el buen sabor del camarón regional, y en particular el nicaragüense, a diferencia del camarón producido por países asiáticos.
Los precios se han mantenido estables por el orden de los 4.69 euros el kilogramo (aproximadamente 5.8 dólares), pese a la alta producción de algunos países de Asia y Latinoamérica: Tailandia, China, Indonesia, India, Bangladesh, Vietnam, Ecuador y Brasil.