¿Escapará Boston?

Edgard Rodríguez C. La champaña estaba a punto de explotar desde su envase para lavar el escaso sufrimiento vivido en una gran temporada y volver a mostrar nítidamente la grandeza del equipo del Bronx. Los Yanquis iban arriba en el score del cuarto juego y Mariano Rivera ni siquiera había entrado en acción. Ni el […]

Edgard Rodríguez C.

La champaña estaba a punto de explotar desde su envase para lavar el escaso sufrimiento vivido en una gran temporada y volver a mostrar nítidamente la grandeza del equipo del Bronx.

Los Yanquis iban arriba en el score del cuarto juego y Mariano Rivera ni siquiera había entrado en acción. Ni el más furibundo fanático de los Medias Rojas imaginó lo que vendría, pero al final ocurrió.

Jason Varitek prendió el fuego y David Ortiz levantó definitivamente el switch de la inspiración, y los Medias Rojas le sacaron a los Yanquis no solamente la victoria en aquel cuarto juego de la Serie de Campeonato del año pasado, sino toda la serie, en el escape del ataúd más espectacular que la historia recuerde.

Un año después, Boston está en una posición muy similar. Pierde 0-2 la serie ante los Medias Blancas y para sobrevivir, necesita un rendimiento perfecto como el conseguido en el 2004, cuando le metió los cuatro juegos seguidos a los Yanquis, para después ir a hacer lo mismo contra San Luis en la Serie Mundial.

Sin embargo, ahora sus condiciones son distintas. Pedro Martínez se fue a Nueva York y Curt Schilling ha sido tan inseguro, que lo han dejado para iniciar el cuarto juego —si es que lo hay— en esta Serie Divisional ante Chicago.

Para remate, su bullpen está descabezado tras la cirugía a Keith Foulk y Mike Timlin no ha tenido chance de probar que puede hacer el trabajo. La verdad es que aún cuando regresan a Boston, donde el equipo se pone más duro, su futuro es demasiado precario.

Hoy les cae Freddy García y José Ariel Contreras podría estar listo para volver a la colina si es necesario un cuarto juego. De modo que el reto no es cómodo para Boston, pero tras el escape ante los Yanquis el año pasado, esperan volver a provocar un milagro.

Y para asegurarse que eso ocurra, Boston tiene listo a Tim Wakefield, el tirador de nudillos. Aún así, la tienen cuesta arriba.

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