Emilio Álvarez
Una exposición amena y amplia permitió recientemente a los universitarios de la Upoli conocer en detalle la dinámica del mercado común chileno, expuesta por el embajador de ese país, Carlos González Márquez. Conocer las interioridades de ese proceso resultó aleccionador , ya que Chile según OMC ha firmado más de sesenta tratados de libre comercio en este mundo globalizado. Además había el detalle importante de la reconocida sensibilidad chilena por los sectores sociales que pudieran ser afectados por el libre comercio.
El conferencista resaltó cómo en pocos años la cifra de exportación ha alcanzado 32 mil millones de dólares, mientras la extrema pobreza, que era del 60 por ciento al comienzo, llegó a situarse en un 20 por ciento. Puso como ejemplo de la diversidad de artículos de exportación que llegan hoy en día a 3,800, el caso de una empresaria de Quiyota que exportó el año pasado medio millón de claveles a la Unión Europea .
El embajador reconoció que el camino ha sido largo y difícil, pues la competencia internacional es dura y la adecuación del aparato exportador requiere apropiados recursos humanos calificados en tecnología. También señaló que el modelo económico adoptado es diferente al diseño capitalista de los años cincuenta, el cual operaba en base a altas barreras aduaneras para favorecer a la industria local, muy a menudo obsoleta y costosa.
Las primeras medidas del TLC fueron atraer inversiones extranjeras, abrir la economía unilateralmente, reducir el tamaño del Estado y privatizar empresas estatales que funcionaban a menudo con subsidios del Gobierno para enjugar déficit crecientes. Un elemento básico es aumentar la calidad de los recursos humanos, por lo cual el presidente Ricardo Lagos dispuso que el Estado otorgara becas completas a universitarios de rendimiento académico apropiado y que pertenecieran al 40 más pobre del sector social.
Por supuesto la llegada de la democracia en Chile después de la dictadura pinochetista permitió el verdadero despegue de la economía. Al final de su charla, el señor Embajador recibió una placa de reconocimiento por parte del rector de la Upoli.