- Por problemas con las autoridades nacionales
Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
La sede de la Cruz Roja nicaragüense en Managua mandó a intervenir sus filiales departamentales de Bluefields y Puerto Cabezas, según consta en una misiva suscrita por su presidenta nacional Esperanza Bermúdez de Morales, y dirigida a Sandor Ortega, fiscal nacional de esa institución benemérita.
Ortega dijo a LA PRENSA que el motivo de la intervención se debe a irregularidades en el Consejo Departamental de Bluefields.
“Hubo una auditoría y encontramos problemas”, dijo escuetamente Ortega, cuando LA PRENSA le consultó sobre el motivo de la intervención.
Él llegó a Bluefields junto a Byron Calderón, jefe nacional del Cuerpo de Socorristas; Carlos Martínez, coordinador nacional de filiales; y Salvador Castellón, auditor interno.
Sin embargo, Rendel Fredericks, secretario de actas y presidente en funciones del Consejo Departamental de la filial Bluefields, no comparte los señalamientos de Ortega y ripostó diciendo que en los próximos meses se tendrá que elegir al nuevo Presidente Nacional de Cruz Roja Nicaragüense, y Bermúdez quiere imponer a su hijo como nuevo presidente.
“Y nosotros y varias otras filiales hemos cuestionado eso. A ellos no les parece que los cuestionemos y nos quieren apartar. Eso es discriminación a nuestra manera de pensar”, defendió Fredericks, voluntario de la institución desde 1987.
Hoy una comisión de Managua de la Cruz Roja se presentó a las instalaciones de esta filial en Bluefields y cerraron las puertas de la institución y anunciaron la intervención a la misma.
DESTITUCIONES
La comisión, presidida por Ortega, destituyó de su cargo a la presidenta departamental, Isabel Álvarez, supuestamente por no haber asistido a tres reuniones ordinarias en la sede central, en Managua.
Álvarez se defendió diciendo que sus ausencias fueron justificadas y que el motivo de su destitución por parte de Bermúdez y Ortega se debe a las supuestas pretensiones de la primera de poner a su hijo como su sucesor.
“Nosotros le hemos dicho a esa comisión no a la intervención, y nosotros aquí seguimos trabajando. No aceptamos esa ordenanza porque en el fondo a nosotros nos anteceden los estatutos que dicen que en las filiales, los Consejos Departamentales son los órganos máximos que dirigen la institución en su departamento”, defendió Fredericks.
“Cómo tal, nosotros tenemos a nuestro Consejo Departamental funcionando y ha dictaminado no entregar las instalaciones a ninguna comisión interventora”, sentenció.
La comisión interventora instruyó no dejar entrar a esas instalaciones a los miembros del Consejo Departamental y personal administrativo, colocando llaves en el portón de acceso y garantizando que ex socorristas resguarden el portón.