¿QUÉ HACE?
Trabaja como psicopedagoga del Departamento de Estudios Básicos de la Universidad Centroamericana, en donde se encarga del proceso completo de orientación vocacional, talleres a alumnos del quinto año de bachillerato, aplicación de pruebas, análisis y entrega de resultados. Si algún muchacho tiene problemas familiares, emocionales o de autoestima, también les atiende. “Lo importante es ayudarles a recibir la carrera que van a estudiar”, dice.
¿CÓMO ENCUENTRA EL BALANCE?
“Estoy empezando mi experiencia como mamá y se me ha hecho difícil encontrar el balance porque también traigo trabajo de la oficina a la casa y después que el niño se duerme sigo trabajando porque es la hora en que puedo hacerlo. Los sábados por la mañana trabajo y dedico la tarde para hacer todos los quehaceres de la casa que durante la semana no se pueden realizar. Trabajar y ser madre es un asunto de 24 horas, creo que falta tiempo para hacer tantas cosas”. Sin embargo, ella trata de hacerse un poco de espacio para compartir con su familia; así que los domingos por la mañana van a la iglesia y dedican la tarde a pasear con su esposo y su pequeño Jaime Marcel, de once meses de edad.
SU RELACIÓN
LLeva cuatro años de casada y considera que el matrimonio es un éxito más en la vida. “El trato que mi esposo tiene para mí es muy especial, muy bonito y aunque como en todo matrimonio hay problemas, hemos sabido llevarlo con éxito”. Cuenta que ambos se dividen las tareas del hogar y el cuidado del bebé, de manera que aunque los dos trabajan, cuando regresan a la casa se dedican a los quehaceres, indistintamente.
SU CONSEJO
“En mi experiencia personal, la base del éxito ha sido poner mi vida en manos de Dios. Es trascendental aceptar y entender que Dios tiene un propósito con una y guiarse por la palabra de Dios. La vida no es paraíso, pero cuando se tiene a Dios en el corazón, hasta las tristezas se entienden”.