Roman, Times, serif»>Lunes en la mañana
Falla de poder
En 1992, como parte de sus esfuerzos por privatizar el sector de energía, el Gobierno de la India eligió a la firma Enron, junto a General Electric y la Corporación Bechtel, para construir la planta de energía eléctrica más grande del mundo en Maharashtra, uno de los Estados más pobres de ese país.
Debido a que poseía un importante capital financiero e intelectual, y una vasta reputación, Enron debía encarar a un formidable rival en las negociaciones iniciales.
Enron estaba entonces al tope del mundo empresarial. Sus acciones se cotizaban a un precio extraordinario. Tenía una vasta fama debido a su crecimiento y a su capacidad de innovación. Pese a ello, el proyecto energético de Dabhol fue rápidamente criticado por sus altos costos, el impacto en el medio ambiente, la falta de transparencia y la corrupción.
El Gobierno de la India encaró de manera dura las negociaciones con los inversionistas estadounidenses e insistió en renegociar el contrato.
El Gobierno de Maharashtra cesó de adquirir energía de la planta en protesta contra sus precios exorbitantes. Enron y sus inversionistas sufrieron pérdidas de unos 5,000 millones de dólares.
¿Qué errores cometió Enron? Es muy posible que la firma creyó que era más poderosa de lo que otros sectores consideraban. Además, el análisis de Enron era posiblemente menos informativo y menos preciso de lo que debería haber sido.
Tal vez Enron no tomó en cuenta la posibilidad de cambios a nivel de Gobierno, o de una renegociación del contrato. O fracasó en prever que habría una intensa oposición de sectores menos poderosos, que esos sectores consideraban que se habían cometido delitos, o el eventual corte de las compras de energía por parte del Gobierno de Maharashtra.
La lección más importante a aprender: Enron despilfarró su poder al no reconocer y lidiar con la carga que representaba el convenio.