Federico Dueñas
Increíbles declaraciones el pasado 20 de septiembre de “Su Eminencia”, el Arzobispo de Aguascalientes, don Ramón Godínez Flores, al reportero Iván González de Noticiero Televisa, las que transcribo fielmente, pues considero que no hay mucho que agregar al asunto después que Su Santidad Benedicto XVI, en Roma, recientemente fustigó en una especial audiencia con los obispos mexicanos, al Gobierno de México por su manifiesta incapacidad para enfrentar a los poderosos traficantes de drogas, la profunda corrupción gubernamental, la pobreza extrema y la incontenible inseguridad de la ciudadanía en toda la República.
“Ramón Godínez, Obispo de Aguascalientes.— Ellos dicen, esto es mío y yo quiero dar esto, pero no investiga uno de dónde lo conseguiste, a nadie.
Reportero.— Mucha gente por años ha dicho que sí, que el narco aporta algunos diezmos.
Ramón Godínez, Obispo de Aguascalientes.— Claro que aporta, si tiene dinero, pues lo tiene que gastar, no sé por qué han hecho escándalo de eso. Recibimos de todos, si ustedes dan, lo recibimos lo que dan, si da un narco, no vamos a investigar si da un narco o no, nosotros de eso vivimos, de las ofrendas que dan los fieles y no investigamos de dónde consiguen ese dinero.
Incluso, el Obispo de Aguascalientes dijo que al llegar esas limosnas a la Iglesia, se “purifican”.
Ramón Godínez, Obispo de Aguascalientes.— Cuando alguien tiene dinero mal habido lo debe enderezar, si es robado lo tiene que restituir.
Reportero.— ¿Y dándolo a la Iglesia como donativo eso se podría limpiar?
Ramón Godínez, Obispo de Aguascalientes.— “Se podría limpiar”.
De manera que si hablamos de “limpiezas bendecidas” a diezmos de narcos, no debemos sorprendernos cuando en otro país de nuestra sufrida Latinoamérica un destacado Príncipe de la Iglesia otorga la comunión a un prominente político ateo y públicamente adúltero ( presunto abusador de menores), sin el menor empacho y, de “ipegüe”, cuando se le pregunta el por qué de su presunta sacrílega acción, no expone criterios justificables sobre la base del Derecho Canónico, ni el Catecismo actualizado por SS Juan Pablo II (previa revisión de quien ahora es SS Benedicto XVl) y, responde con sacra ira, diciendo que esas preguntas son hechas por sus enemigos, por los enemigos de Su Jerarquía. Pero que Él no tiene odio y orará por esos sus enemigos… (pobre Humberto).
Esa fue la “única” respuesta que Su Eminencia Reverendísima pudo dar a los medios de comunicación. ¿Sólo tenía una “única” respuesta? Pienso yo, que no hay una “única” respuesta de esta sagaz celebridad, ni sobre su evidente politización en abierto apoyo al pacto mundano de dos “quemados” políticos, quienes se destacan por su inagotable soberbia, adoración al poder y a las riquezas materiales.
(¿Cuánto nos habrán costado las limpiezas y el evitar las investigaciones de las infinitas importaciones de la jerarquía en la presidencia arnoldista?) Por las que esos “dos” son capaces de vender sus almas al mismo Belcebú, a Fidel, al gorila venezolano, al loco de Gadafi, o a quien sea. Siempre y cuando obtengan sus mezquinos objetivos.
Juan Pueblo no tiene poderosas camionetonas ni dinero para el combustible. Tampoco tiene planta de energía en su choza y tiene que llegar puntual a su humilde trabajo. En lo del reciente paro de buseros abusivos, debo felicitar y apoyar al comisionado Carlos Bendaña, por la autoridad y firmeza con que la Policía de Managua impuso orden a los salvajes de los Parrales Vallejos.
Juan Pueblo debe tener conciencia ciudadana, debe tener valor civil para demostrar a los perversos caudillos que ahora dominan al país, que Juan Pueblo urge de un país democrático. ¿Comenzará a manifestarse Juan Pueblo en las urnas de la Costa Atlántica? ¡Oremos por la salvación de la jerarquía y la necesaria depuración de sus sacerdotes! ¡Bonito clavo le han dejado a don Polo!
El autor es empresario.