Reymundo J. Núñez Cano
La iniciativa de traer combustible barato desde Venezuela, para beneficio del pueblo, es algo que hay que aplaudir siempre y cuando sea la población la que se beneficie. Pero en Nicaragua el combustible barato sólo beneficiaría al sector transporte público urbano, interurbano y selectivo, o sea taxis y buses, bajando sus costos operativos y por consiguiente abaratando el precio del pasaje para miles de usuarios de este servicio. Pero se deja desprotegido a la mayoría de dueños de automotores privados, que en su gran mayoría son asalariados que con grandes sacrificios compran vehículos usados para poder transportarse.
El señor Dionisio Marenco, Alcalde de Managua, creó falsas expectativas a todos los sectores, y ahora sólo se beneficiará a un sector, que es estrictamente de afinidad a su partido político.
Le recuerdo al señor Marenco los sectores que deja desprotegidos con la medida de restricción de venta de derivados del petróleo que van a importar desde Venezuela: campesinos que tienen su bombita de agua para riego y que no va a poder acceder al combustible barato, la ama de casa que utiliza gas (querosene) para encender el fuego de leña de su hogar, y a los que utilizamos gas butano, al sector asalariado que tiene vehículos de bajo costo.
Si son reales sus palabras de ayudar al pueblo, entonces usted y su partido ayude al pueblo y no a un sector que siempre ha vivido muy bien.