“Escuchamos como un ruido y luego los árboles caían, era un remolino que se llevaba todo”, dijo la pobladora Doris Velásquez Quintanilla.

Tormenta sacude Masaya

Derriba cientos de árboles y postes del tendido eléctrico, además de hacer volar los techos de 47 casas Cruz Roja reportaba anoche siete personas heridas y, según la Alcaldía, los daños materiales son cuantiosos Luis Alemán yMiguel [email protected] Una tormenta azotó ayer tarde las zonas central y norte de la ciudad de Masaya, provocando daños […]

  • Derriba cientos de árboles y postes del tendido eléctrico, además de hacer volar los techos de 47 casas
  • Cruz Roja reportaba anoche siete personas heridas y, según la Alcaldía, los daños materiales son cuantiosos

Luis Alemán yMiguel [email protected]

Una tormenta azotó ayer tarde las zonas central y norte de la ciudad de Masaya, provocando daños aún no cuantificados por la alcaldía local, que se vio obligada a decretar el estado de alerta en el casco urbano.

“Hay daños en viviendas, gente lesionada por la caída de árboles, y buena parte de los postes del tendido eléctrico en el suelo”, informó el alcalde Orlando Noguera, quien pidió a los alcaldes de Managua, Granada y Carazo, ayuda inmediata, debido a que su administración no estaba preparada para enfrentar una emergencia similar.

“No contábamos con una emergencia como ésta”, dijo el alcalde, quien realizó un recorrido por los barrios más afectados por el fenómeno natural.

LOS DAÑOS

Sólo en el Parque Julio César, el fenómeno, que la gente calificó como tornado, derribó unos 15 árboles y rótulos que había en el lugar.

El tráfico en la avenida El Limón fue interrumpido varias horas, debido a un árbol que cayó en medio de la pista, mientras la calle frente a la Policía Nacional también quedó cerrada al caer un frondoso árbol.

En el barrio La Estación, una caseta donde funcionaba la fritanga La Esquinita, fue destruida al caer un árbol.

LOS LESIONADOS

La Cruz Roja Nicaragüense filial Masaya reportó siete personas lesionadas, entre ellas una de gravedad, porque recibió el impacto de una lámina de zinc.

Se trata de la señora Sandra Jiménez, quien resultó con una herida en el cuero cabelludo y que por su gravedad quedó internada en el Hospital Humberto Alvarado.

Otros lesionados son el señor Luis Quintero Hernández, de 70 años, quien se encontraba en los alrededores de la iglesia San Jerónimo.

También resultaron lesionados Alda Sandino, Jessica Cisneros, Alejandro Ugarte, Ángel Martínez y Jairo Bravo.

La doctora María Alejandra Ortega, directora de emergencias del hospital, informó que fueron atendidos pacientes con crisis nerviosa y descompresión arterial.

LOS BOMBEROS

La comunicación de los Bomberos quedó interrumpida debido a que la antena de comunicaciones cedió a la fuerza del viento que, además, derribó dos árboles que quedaron sostenidos por una de las paredes de la delegación bomberil.

VEHÍCULOS ARRASTRADOS

En el barrio San Jerónimo, de la Estación de Bomberos una cuadra hacia abajo, fue arrastrada una camioneta propiedad del señor José Villalobos Silva, a quien también se le inundó la vivienda.

Al doctor Salvador Flores, la corriente que baja sobre la calle de la Shell San Jerónimo también le arrastró su camioneta, la que quedó sostenida por los árboles derribados.

PRIMEROS RECUENTOS

El alcalde Noguera reportó inundaciones en los barrios San José, La Estación, Farias, San Jerónimo y San Carlos.

Confirmó que los barrios San Fernando y Sacuanjoche resultaron más afectados, al quedar totalmente inundados con el agua arriba de un metro.

La Cruz Roja reportó 47 casas con los techos totalmente arrancados por los vientos, 200 viviendas inundadas y dos casas derrumbadas.

“Son datos preliminares, pero hay más casas e incontables árboles caídos”, afirmó Álvaro Pérez, oficial de turno de la Cruz Roja Nicaragüense.

LA PRIORIDAD

El alcalde Noguera explicó a LA PRENSA que la prioridad después del siniestro fue la limpieza de las calles, para restablecer el tráfico interrumpido por los árboles y postes del tendido eléctrico que fueron derribados.

Explicó que a la vez, otro equipo integrado por la Defensa Civil, se dedicó a realizar un inventario de las viviendas dañadas por los vientos.

“Son muchas casas dañadas, el viento fue fuerte, como nunca lo hemos sentido en la ciudad”, aseguró el alcalde.

PARECÍA EL FIN DEL MUNDO

“Fue horrible, parecía el fin del mundo y sólo escuchamos los árboles caer por donde quiera”, afirmó Margarita Espinoza García, habitante del barrio La Estación.

“Escuchamos como un ruido y luego los árboles caían, era un remolino que se llevaba todo”, dijo Doris Velásquez Quintanilla, pobladora del reparto Eddy Guzmán.

GRANIZO

Esperanza Moraga relató que escuchó fuertes golpes en el techo, como pedradas, pero luego confirmó que se trataba de granizo.

“Era granizo, primero el vientazo y luego cayó granizo”, aseguró Moraga, cuya vivienda sufrió daños en el techo. Ella habita en el barrio San Ramón, sobre la avenida El Limón.

Mientras tanto, la señora Luz Belinda Vega Gómez perdió toda su casita, porque los fuertes vientos arrancaron las láminas de zinc y las corrientes inundaron lo que quedó de su vivienda ubicada en la entrada del reparto 10 de Mayo, en el kilómetro 30 de la carretera Masaya-Granada.

“Cuando escuché el vientazo busqué a mis niñas y nos protegimos bajo el alero de la puerta, mientras el zinc salía volando”, relató a LA PRENSA la mujer angustiada, que con una escoba trataba de sacar el agua que quedó dentro de su humilde vivienda.

NO FUE TORNADO

Una nota informativa del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) explicó que lo ocurrido en Masaya la tarde de ayer lunes, no fue un tornado.

La onda tropical No. 45 se desplazó lentamente sobre el territorio nacional, generando bajas presiones, por lo cual se desarrollaron nubes de tormenta, concentrándose núcleos fuertes en el sector central de la ciudad de Masaya, las cuales generaron remolinos de vientos con velocidades fuertes que causaron daños materiales, indica Ineter.

Explica que el tornado es una nube de tormenta en forma de remolino con una especie de chimeneas con vientos de 250 metros que giran en sentido contrario al de las agujas del reloj, a velocidades muy fuertes y difícil de medir su intensidad. Nicaragua, según Ineter, no es un país de tornados.

RESTABLECEN ENERGÍA

Sólo el 80 por ciento del servicio de energía había sido restablecido anoche en Masaya, informó la vocera de Unión Fenosa, Erika Ramírez, quien calificó la situación como “grave”. Esa empresa envió 12 brigadas para atender los daños que sufrió el tendido eléctrico y la subestación “Benjamín Zeledón” que quedó inundada.

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