Mabel Vásquez Orozco
Ser excelente es hacer las cosas, no buscar razones para demostrar que no se pueden hacer. Es comprender que la vida no es algo que se nos da hecho, sino que tenemos que producir las oportunidades para alcanzar el éxito.
Ser excelente es comprender que en base a una férrea disciplina, es factible forjar un carácter de triunfador. Es trazarse un plan y lograr los objetivos deseados a pesar de todas las circunstancias, a pesar de las equivocaciones , después de las cuales uno debe proponerse no cometer el mismo error y tomarlas con un espíritu de aprendizaje y superación.
Ser excelente es ser creador de algo. Es ser responsable de cada una de nuestras acciones, es sentirse ofendido y lanzarse a la acción en contra de la pobreza, la calumnia, la corrupción y la injusticia, es levantar los ojos de la tierra, elevar el espíritu y soñar con lograr lo imposible.
Ser excelente no es acoplarse a un sistema depredador para ser importantes; es ir en contra para ser mejores, es luchar, analizar, autoevaluar invertir, decidir; es ser conciencia y esperanzas; es reflexionar y emprender para forjar una Nicaragua mejor. Ser excelente es trascender a nuestro tiempo legando a las futuras generaciones un mundo de paz y de futuro.
Ser excelente es reclamarse a sí mismo el desarrollo pleno de nuestras potencialidades buscando incansablemente la realización. Ser excelente es tener conciencia propia, es ser humano, es amar, es tratar de encontrar la verdad, es decir sí al amor y aceptar el extraordinario compromiso de ser colaboradores en la creación de Dios.