- Gobierno tico se distancia de posición de parlamentarios
Adelayde Rivas Sotelo [email protected]
El Gobierno del Presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, a través de su embajador en Nicaragua, el señor Rodrigo Carreras, dijo a LA PRENSA que Costa Rica por ser un país presidencialista resolverá a través de la vía diplomática el tema del Río San Juan.
“No está en manos de un grupo de diputados decidir cuál es la ruta que va a tomar Costa Rica en su política exterior”, informó Carreras.
El embajador costarricense declaró lo anterior refiriéndose particularmente a la posición que tomó el diputado del partido Liberación Nacional, Luis Ramírez, al exigir que se demande a Nicaragua ante la Corte Internacional de La Haya.
“Es importante tomar en cuenta que en Costa Rica todo lo que es el manejo de la política exterior está en manos del señor Presidente de la República y de su Ministro de Relaciones Exteriores que es don Roberto Tobar”, dijo Carreras.
Consultado vía telefónica ayer, el embajador hizo referencia a que la posición del diputado Ramírez tiene que entenderse como parte de la convivencia pacífica que existe en los países democráticos donde un ciudadano y, más aún, un legislador hace uso de sus propios criterios.
“Don Luis Ramírez se considera a sí mismo un jurista en el campo y ha escrito un ‘librito’ al respecto. Él tiene una visión del tema, y es algo que tiene derecho como diputado y ciudadano costarricense, sin embargo la decisión está en manos del Presidente”, expresó Carreras.
PELIGRA INVERSIÓN
Refirió que el Gobierno de Costa Rica tiene invertido alrededor de 500 millones de dólares en Nicaragua y por parte del Gobierno nicaragüense hay 450 millones invertidos en Costa Rica.
“Lo que tenemos que pensar es que hay 950 millones de dólares de inversión mutua que está beneficiando a una serie de inversionistas y que está produciendo empleos, sumado otros aspectos que favorecen el comercio”, dijo Carreras.
Por ello, dijo, grabar con 35 por ciento de impuestos a los productos provenientes de Costa Rica “es contrario a lo que se establece en el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana”.
“En un mundo globalizado, cómo se hace para distinguir productos que son netamente costarricenses de productos que provienen de otros países. Es decir, hay empresas de Costa Rica donde el 30 por ciento de ellas pertenece a grandes empresas de los Estados Unidos y empresas europeas, ¿quiere decir que a ellos se les estaría grabando el impuesto?”, cuestionó.
Carreras hizo énfasis en que el que más saldría perdiendo con esta decisión sería el pueblo de Nicaragua.
“Los productos y servicios que se venden en este país, incluso la leche, sería grabada y eso va a hacer a costa del pobre pueblo nicaragüense que es el primer consumidor de estos productos”, señaló el diplomático costarricense.
NO HABLAR DEL TEMA
El embajador Carreras explicó que ambas naciones tienen un acuerdo de no referirse y de no hablar del tema hasta después de cierta fecha.
“Hay una moratoria que ambos países deben cumplir y Costa Rica no va a romper ese acuerdo”, dijo el embajador Carreras.
“Costar Rica y Nicaragua son dos países que nunca han tenido una guerra por razones de soberanía. No hay otro caso de países vecinos que haya sido tan afable y tan cordial como la que ha habido en ambas naciones”, puntualizó el diplomático.