- Decretan emergencia de seguridad pública
Agencias
HOUSTON, EE.UU.- Ante la llegada inminente del huracán Rita, las autoridades federales declararon el viernes una emergencia de seguridad pública en Texas y Luisiana, para paliar los efectos previsibles del temido ciclón, mientras Nueva Orleáns se volvió a inundar, al ceder dos diques de protección, tras las lluvias.
El ojo del huracán Rita avanzaba anoche con vientos de unos 205 kilómetros por hora, hacia la frontera entre Texas y Luisiana, en el sur de EE.UU.
El ciclón tocaría tierra el sábado al amanecer en algún lugar de la costa del este de Texas y el suroeste de Luisiana, pero las bandas exteriores del frente llegaron ayer por la tarde con intensas lluvias, según los meteorólogos.
El huracán, que ha obligado al cierre de 14 refinerías en Texas y a la evacuación de más de dos millones y medio de personas, tocaría tierra previsiblemente como un ciclón de categoría tres, de un máximo de cinco, en la escala Saffir-Simpson.
“Han bajado aún más los vientos y se espera que llegue a tierra con categoría tres, es decir, con vientos de entre 179 y 209 kilómetros por hora”, dijo Francisco Isidro, meteorólogo del Centro de Huracanes (CNH) de EE.UU., con sede en Miami.
“Rita muestra tendencia a un lento debilitamiento, pero se espera que todavía llegue a tierra como un peligroso huracán”, advirtió.
El secretario de Salud de Estados Unidos, Mike Leavitt, declaró un estado de emergencia de salud pública, para flexibilizar los requisitos de miles de personas de bajos recursos si es que necesitan eventualmente solicitar asistencia de cobertura médica del Estado.
El Gobierno federal ya ha enviado grandes cantidades de suministros médicos a Texas, en caso de que sean necesarios.
Por lo menos 24 personas murieron este viernes en Texas, cuando un autobús se incendió en medio de las evacuaciones.
Unos dos millones y medio de personas en un trecho costero de 500 km desde Port O’Connor (suroeste de Texas) hasta Morgan City (Luisiana, 75 km al oeste de Nueva Orleáns) evacuaron la zona, incluyendo a casi todos los 57 mil residentes de Galveston (65 km al sureste de Houston), que ya no queda en la trayectoria directa del ciclón.
En Port Arthur, en el límite con Luisiana, por donde Rita debe entrar el sábado, también fueron evacuadas por vía aérea miles de personas, mediante un operativo militar.
“Esperamos un evento catastrófico”, dijo un bombero, Troy Irvine, que trabajaba en la ciudad.
El incendio del autobús cerca de la ciudad de Dallas (centro-norte de Texas) supuestamente se produjo por explosiones de tanques de oxígeno pertenecientes a ancianos de un asilo que viajaban en el vehículo, dijo Don Peritz, portavoz del alguacil del condado de Dallas.
Medios locales dijeron que por lo menos 43 personas viajaban en el autobús, y la mitad logró escapar.
Otra anciana murió el jueves aparentemente de calor, cuando estaba varada en uno de los enormes embotellamientos de tránsito en carreteras que conducen al norte de Texas, en un área donde se registraron el jueves hasta 37 grados Celsius de temperatura.
ATASCOS Y MUCHOS DEBERÁN QUEDARSE EN CASA
Cientos de miles de personas llenaron autobuses, autos, aviones comerciales y privados, y bicicletas, intentado escapar de los poblados costeros, y otros cientos se quedaron sin combustible en medio de los embotellamientos, estaban varados sin tener adónde ir o habían abandonado sus vehículos en las carreteras.
El tráfico aéreo para entrar y salir de Houston fue suspendido al mediodía.
Decenas de hospitales a lo largo de la ruta de evacuación de Houston cerraron sus puertas el viernes temprano a nuevos pacientes, tras atender a innumerables personas afiebradas por el agotamiento y el calor.
Las millones de personas que permanecieron el viernes en el área de Houston a medida que el huracán Rita se acercaba a la costa de Texas, tenían una sola opción: quedarse en casa.
La mayoría de los refugios del área ya estaban totalmente ocupados. Por otra parte, las autoridades de Houston no iban a anunciarle al público la ubicación de los refugios donde habría lugar, para dejar la decisión de quiénes deberán alojarse allí, a los encargados de las labores de rescate.
“Ahora no es el momento de comenzar a evacuar. La gente debería prepararse para refugiarse en el lugar” donde están, dijo el alcalde de Houston, Bill White, en una conferencia de prensa en la mañana. “No estamos alentando al público a ir por las calles buscando un refugio”. Las autoridades estiman que 5 millones de texanos se verán afectados por Rita.
CEDEN DIQUES EN NUEVA ORLEÁNS
Las lluvias dejadas en Luisiana por Rita han desbordado dos de los diques a orillas del lago Pontchartrain que protegen Nueva Orleáns, lo que ha provocado inundaciones en algunas zonas de la ciudad, como el distrito industrial número 9, que se vio seriamente afectado por el azote de Katrina el pasado 29 de agosto.
Según testigos presenciales, el agua en esa área sube a un ritmo de cerca de diez centímetros por minuto. Afortunadamente, el sector está despoblado.
El huracán Katrina mató a más de 1,000 personas al sur del país, la mayoría en Nueva Orleáns.
Tras asegurar previamente que su visita a San Antonio (Texas) no interferiría con los preparativos para Rita, el Presidente de EE.UU., George W. Bush, decidió cancelar esa parada de su viaje a la zona amenazada.
Bush irá a la base aérea de Peterson, en Colorado Springs (Colorado), sede del Mando Norte, donde se coordina la asistencia militar en esta emergencia.
(Resumen: Alberto L. Alemán).
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