Roberto Pérez Solí[email protected]
Si considerábamos el empirismo como la principal amenaza para desarrollar una educación primaria de calidad, podríamos estar equivocados. Nicaragua cuenta con un poco más de 25,000 maestros en ese nivel educativo, pero sólo el 27 por ciento es considerado empírico.
Aunque para muchos esta cifra es significativa, Ana Patricia Elvir, del Foro Educativo Nicaragüense Eduquemos, considera que lo perjudicial es que los docentes “con título” no tienen una formación básica adecuada en las Escuelas Normales para educar a los niños.
“Ahora nosotros tenemos a un bachiller enseñando”, dijo Elvir quien calificó la labor magisterial como un acto noble, pero que necesita ser mejorada. “El maestro aquí suele decir ‘necesito aprender más, lo que me enseñaron en la Escuela Normal no me sirve’”, añadió.
Para corregir estas deficiencias, la investigadora recomienda que exista una profesionalización permanente de los profesores.
Pero quizás lo principal es que se mejore la enseñanza en las escuelas formadoras de maestros, donde los egresados puedan salir con un nivel técnico superior.
“En Nicaragua el magisterio es un gremio maltratado”, dice Josefina Vannini, directora ejecutiva de Eduquemos. Además de la profesionalización y mejora del currículo, Vannini dice que el maestro debe ser estimulado mientras ejerza su profesión.
“NO CUALQUIERA ES MAESTRO”
Mejorar los salarios podría ser uno de estos estímulos, dice la funcionaria. Mientras en países como Honduras, un docente gana como mínimo 180 y hasta 200 dólares, en Nicaragua apenas alcanza los cien dólares.
“No hay un plan de capacitación formal, no hay reglas claras establecidas para el magisterio, en las escuelas se sigue empleando a personas no preparadas para ser maestras y no cualquiera puede dar clases”, añadió Vannini.
Al ser consultada sobre el tema, María Hurtado, directora de Capacitación y Formación Continua del Ministerio de Educación, se defendió expresando que “en la actualidad participan 3,500 docentes en los programas de modernización de educación primaria, estamos tratando de mejorar el manejo de los docentes en sus disciplinas”.
En Nicaragua existen ocho escuelas normales de donde egresan cada año unos 1,200 nuevos maestros.
A PASO DE HORMIGA
En Nicaragua el magisterio avanza a pasos demasiado pequeños y hoy en día ningún país se puede dar el lujo de avanzar así, porque nos vamos quedando atrás, rezagados”, expresó Josefina Vannini, directora ejecutiva del Foro Educativo Nicaragüense Eduquemos.