Luis Felipe [email protected]
Cuando el diputado sandinista Roberto González salió de su casa, pensó que asistiría a un día más de sus labores, sin embargo, al llegar al hemiciclo, un diputado liberal le advirtió que se preparara para presenciar un “circo”.
González “fingió desconocer” el asunto y preguntó a su colega qué quería decir: “Ahí lo vas a ver”, le respondió el legislador liberal.
Luego, liberales y sandinistas se “enfrentaban” en el plenario por la discusión o no del Tratado de Libre Comercio firmado entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta).
“Ahora estoy entendiendo de qué se trataba el mensaje del colega”, dijo González, mientras intervenía en el plenario en medio del “candente” debate entre legisladores y enfrentamientos verbales de las barras proCafta y antiCafta.
INICIA LA FUNCIÓN
Y es que un supuesto intento por ratificar el Cafta, provocó conatos de pleitos en las tribunas, entre trabajadores de la bancada liberal y la sandinista, que estaban siendo azuzados por sus jefes desde el plenario.
Todo inició cuando el presidente de la comisión especial dictaminadora del Cafta, el liberal Carlos Noguera, solicitó al presidente del parlamento, el sandinista René Núñez, que sometiera a discusión de inmediato ese acuerdo comercial para que se votase de una vez.
La petición de Noguera fue secundada por el jefe de la bancada Azul y Blanco, Miguel López, quien exigió a Núñez someter a votación el tema.
A ellos se le sumaron, respectivamente, la jefa de la bancada de Camino Cristiano, Delia Arellano; de la liberal, Enrique Quiñónez, y el único diputado del Partido Conservador, Jorge Matamoros, no sin antes contar con la oposición de los legisladores sandinistas.
“Habiendo petición de una mayoría presente en este plenario, considero que la junta directiva debe tomar en consideración esta petición y tomar una decisión interna de manera inmediata y modificar la agenda del día establecida para el día de hoy (ayer) y de manera inmediata se coloque el dictamen de aprobación del Cafta”, sugirió López.
LA ABSTENCIÓN “NEGRA”
Sin embargo, la directiva —controlada por sandinistas y liberales— no se inmutaba ante las peticiones de los jefes de bancada y, entre risas, el segundo secretario del parlamento, el sandinista Edwin Castro, dijo a los periodistas que había un empate en la directiva sobre si someter o no el tema a votación.
“Estamos empatados tres a tres, con una abstención negra”, dijo Castro, con sentido del humor.
La directiva está integrada por Núñez, Castro, Mirna Rosales (del FSLN), y Wilfredo Navarro, Gabriel Rivera, Auxiliadora Alemán y Eduardo Mena (del PLC).
Ambos partidos son controlados por el caudillo sandinista Daniel Ortega y el caudillo liberal Arnoldo Alemán, quienes tienen un acuerdo político o “pacto” desde 1999.
Quiñónez quiso poner contra la pared a Núñez y le dijo: “No sé cuál va a ser la salida suya, presidente (del parlamento), cuando se lo están pidiendo tres bancadas y el presidente de la comisión especial del Cafta”, acusándolo de torpedear la discusión de ese acuerdo comercial.
Núñez, como si no era con él, suspendió abruptamente la sesión, sin dar ninguna explicación y tranquilamente se retiró.
Los diputados proCafta exigieron a los directivos liberales a no retirarse y los instaron a abrir sesión, ante la retirada de Núñez, aplicando lo que llaman la “soberanía del plenario”.
“Wilfredo, Wilfredo…”, clamaban desde la tribuna las barras y desde el hemiciclo algunos diputados.
Los sandinistas, a la espera de la decisión de Navarro, no abandonaron la sesión y se acercaron a la mesa directiva.
Un confundido Navarro, tras consultas con Quiñónez, Mena y Alemán, y también Castro del FSLN, hizo como si no escuchó el clamor y también se retiró del plenario. Los sandinistas reían.
COMPADRE HABLADO
“Hoy vimos un circo que pedía sangre, pero sin mucha pasión, porque todo parecía orquestado”, dijo el liberal disidente Jaime Morales Carazo, al valorar el espectáculo en el parlamento.
Su colega Orlando Tardencilla estimó que los liberales montaron el espectáculo para caer en gracia al congresista republicano Dan Burton, que visitó el país y los urgió a ratificar el Cafta.
“No podemos pensar que los liberales se prestan a ese tipo de simulaciones”, defendió a los liberales la ministra Azucena Castillo. Pero Tardencilla recordó que el mismo Roberto González, un diputado sandinista, fue quien confesó en el plenario lo que le dijo un colega liberal: “Tranquilo brother, que esto es un circo”.
PELIGRA AYUDA
Si los diputados de la Asamblea Nacional no aprueban a lo inmediato el DR-Cafta, estaría en peligro una ayuda de 19 millones de dólares que desembolsaría el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Departamento del Trabajo de Estados Unidos.
El anuncio lo realizó el ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián, quien manifestó que además de esos 19 millones que serían para este año, en los próximos cuatro se perderían otros 40 millones.
El funcionario explicó que la ayuda vendría a fortalecer los sistemas laborales de la región centroamericana.
Gurdián urgió a los legisladores ratificar el DR-Cafta, para fortalecer los aspectos laborales. (LA PRENSA/Ricardo Guerrero N.)
VER TAMBIÉN: