Conflictos sociales

Myriam Vega Sirker Desafortunadamente, la raíz de los conflictos sociales no se encuentra en la estructura externa de un sistema, sino en el ser interno del individuo. De manera que éstos siempre surgirán con mayor o menor fuerza en relación directa al grado inarmónico de su ser que se proyectara en la pantalla del exterior. […]

Myriam Vega Sirker

Desafortunadamente, la raíz de los conflictos sociales no se encuentra en la estructura externa de un sistema, sino en el ser interno del individuo. De manera que éstos siempre surgirán con mayor o menor fuerza en relación directa al grado inarmónico de su ser que se proyectara en la pantalla del exterior.

La existencia de conflictos será un fenómeno inevitable mientras la vida en el devenir del tiempo sea el único factor que condicione la mentalidad de la persona. Es en el tiempo que percibimos las fluctuaciones cíclicas de una economía en cualquier nivel, sea este macro o micro, y que aunque se intente controlarlas, los resultados muchas veces nos sorprenden porque hay variables que son científicamente indetectables, ya que encuentran en el mundo causal y no fenoménico.

Siendo así, no se prestan a un análisis técnico, permaneciendo impredecibles en un espectro de probabilidades sin límite. Una de estas variables es la sensibilidad, que aunque no cambia una situación en sí, es un paso anterior a la conciencia necesaria para saber escoger y tomar decisiones acertadas.

Si bien el ser humano se aplica o no en la búsqueda de soluciones a conflictos circunstanciales, la naturaleza no se hace esperar por mucho tiempo y en algún momento, con o sin interferencias, trata de equilibrarse y generalmente lo hace de formas incomprensibles a nuestro intelecto condicionado.

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