Felícitas Martínez
Vivo desde hace cuatro años en Milán, ciudad rica a donde vine con mis hijos a buscar cómo salir adelante, pues en Nicaragua parecía difícil a una mujer soltera con tres hijos lograrlo. Pero me encontré con una situación muy parecida, las mismas acusaciones de corrupción entre los diferentes partidos políticos, el mismo amiguismo, el mismo transformismo, etc., lo único que tienen más dinero, pero poco a poco se inicia a ver la miseria: en los pensionados, en los obreros, en las zonas rurales, etc. Y entonces, ¿será la globalización de la corrupción?
Hace poco escuché la entrevista a un notable psiquiatra italiano que por 20 años fue el psicoterapeuta de la Cámara de Diputados, a propósito de un libro que había escrito contando ésta su experiencia con los políticos tanto tiempo.
En su tesis este doctor sostiene que después de haber escuchado por 20 años toda clase de problemas de esta clase privilegiada, había llegado a la conclusión de que todos ellos tenían una cosa en común y es que son profundamente narcisistas, que es una característica que los distingue del resto de la población, es por esto que de verdad se creen los salvadores del mundo, deben estar al centro de la atención y hacen de todo para lograrlo, por eso vemos tantas actuaciones ridículas, patéticas que son capaces de hacer con tal de estar siempre en el ojo del público.
Sostiene también que por eso es fácil para ellos volverse artistas o viceversa o los artistas se vuelven políticos, la meta es que se esté siempre hablando de ellos. Después de tanto estudio, sólo logró separarlos en dos grupos: una parte de ellos sabe que son narcisistas, y entonces esto los vuelve cínicos, éstos son a los que ya no les importa que los llamen ladrones, corruptos, etc. Siempre es un modo de estar en el centro de la atención, la otra parte no lo sabe, entonces ellos mismos se creen que son la solución para determinado pueblo, así hagan las cosas más estúpidas, creen que nadie mejor que ellos va a solucionar todos los problemas de la gente, yo creo que éstos son todavía más peligrosos.