Gustavo Ortega [email protected]
** Dice un refrán popular: “el niño llorón y la china que lo pellizca”… eso le toca especialmente al Estado con la sabia decisión de dar a cuenta de vacaciones el viernes 16 de septiembre.
** Y es lo lógico, pues después de dos feriados está nada más y nada menos que un viernes “encajonado”, que si hubiese tocado trabajar, de seguro en el Estado la productividad habría sido mínima.
** A todo esto hay que agregar el ahorro de electricidad (no se encenderán aires acondicionados ni computadores que a veces sirven sólo para chatear) y no se gastará teléfono (para preguntarle a los amigos y parientes cómo estuvo el descanso de los días patrios).
** Se ahorrará un poco de combustible, pues en teoría los vehículos estatales deben quedar parqueados.
** Por todo eso es una buena decisión, pero lástima que sean así las cosas, en un país que quiere salir de pobre esto no pasaría.
** Viene octubre, a muchos les cae mal ese mes porque no hay feriados. ¡Qué paseada! Pero ya están haciendo cálculos porque el Día de los Difuntos, 2 de noviembre, tienen mediodía a la orden.
** A partir de ahí ya los cálculos por las fiestas de diciembre… así son nuestros funcionarios.
** Pasando a otro asunto, el retorno de los apagones por la crisis energética es un tema que debe resolverse de manera integral y con una solución de largo plazo.
** La salida está en diversificar las fuentes de generación de energía, pero el asunto sólo queda en discursos y en papel. Estemos claros que los apagones además de provocar pérdidas a las industrias y el comercio, alientan la delincuencia.
** Para terminar, le damos un seis, del uno al diez, a don Tuto Navarro en su gestión de Ministro Agropecuario y Forestal que mañana concluye. Conste que es el puntaje más alto si comparamos a sus antecesores.