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MANUAL PARA EL DESASTRE
¿No les da a ustedes la impresión de que quienes administran el país tienen como libro de cabecera un manual que podría titularse: ¿Cómo hacer las cosas de la peor forma posible? No sé, por ejemplo, si hay otro país en el mundo que haya enfrentado la crisis del petróleo de forma tan errática y desordenada. Veamos: Un día a alguien se le ocurrió cambiar la hora. El cambio ha servido para nada y posiblemente siga así porque ya nadie se acuerda de componer el entuerto. Una institución sube la tarifa de la energía, otra institución lo baja, una más vuelve a subirla y otra vuelve a bajarla, en un subibaja que tiene de los pelos a Unión Fenosa y al país alistando los candiles para enfrentar las noches oscuras.
PROTESTAS
Pero eso no es todo. Ante la incapacidad demostrada del Gobierno y resto de instituciones estatales, algunos (los mismos de siempre) sacan la única receta que conocen para conseguir ventajas: la violencia. Salgamos a las calles a protestar, llaman como si a los países petroleros les importara un comino que los nicaragüenses se “quiebren la madre” en las calles. Pero ya se ven venir las protestas, porque hay alguien que necesita “calentar” las calles y si esta vez resulta muy difícil desempolvar el seis por ciento, pues agarran el DR-Cafta, la subida del petróleo o el agujero de la capa de ozono. Los motivos poco importan cuando se trata de conseguir ciertos resultados.
PATRIA
¿El mes de qué Patria celebramos en septiembre? El concepto de Patria se ha degenerado tanto que ya no hay una Patria para todos los nicaragüenses sino patrias particulares para cada uno. ¿Cómo va a ser igual Patria la de Daniel Ortega y la del miskito que busca Honduras acuciado por el hambre? ¿O la de Bolaños y la niña que exportan a burdeles de Guatemala para vender su carne? ¿O la del churequero y la del magistrado Roberto Rivas? Dime con qué cuchara te repartes y te diré cuál es la Patria que defiendes.
FILIBUSTEROS
Como aquel septiembre de 1856, los nicaragüenses deberíamos unirnos para derrotar a los nuevos filibusteros. Es cierto que los actuales no hablan inglés ni francés, pero son igual o más dañinos que aquéllos. Se han tomado el país, hacen elecciones a su conveniencia, buscan monigotes para los cargos públicos y de alguna manera, sin decreto, nos han convertido en los esclavos que le arrancan impuestos para que ellos se den la gran vida y se reproduzcan como una casta especial.
MATRIMONIO
Si París bien valió una misa, la Presidencia bien vale un casamiento. Daniel Ortega y Rosario Murillo se casaron en una ceremonia secreta que cuidaron fuese lo más pública posible. Pero, mayor sorpresa fue conocer ahora que ya se habían casado en una ceremonia mucho más secreta hace 27 años. Tan secreta, que los testigos y el cura que la ofició están muertos y el único testigo vivo es el magistrado Rafael Solís, de quien tenemos la certeza que no va a dejar mentir a la pareja.
VISA PARA COMULGAR
De esta forma, Ortega sale al paso a las críticas que le llovieron cuando comulgó con el cardenal Obando, un rito prohibido por la Iglesia Católica para aquéllos que viven en concubinato. Así las cosas, Ortega está listo para comulgar tantas veces lo necesite en unas elecciones en las que se va a jugar el todo por el todo.