- Dice que se le perdió
Martha Marina González/[email protected]
ESTELÍ.- Han pasado 23 días después del asesinato del periodista Adolfo Olivas y la Policía Nacional aún no ha determinado con exactitud cómo Santos Osegueda Palacios obtuvo el revólver calibre 38 marca Colt que utilizó la fatídica madrugada del 14 de agosto.
El pasado 25 de agosto después de una fuerte presión que ejercieron periodistas contra el jefe policial comisionado Pedro Denis Morales, de quien incluso pidieron su destitución, el presunto asesino indicó el lugar donde había escondido el arma.
Osegueda Palacios en las primeras declaraciones brindadas a la Policía, aseguró que el arma era del periodista Olivas y que la había dejado abandonada en la escena del crimen, pero 12 días después reveló la verdad y las autoridades ocuparon el revólver, que fue enviado al laboratorio para practicarle el peritaje respectivo.
Según consta en el expediente policial, el revólver que acabó con la vida del periodista Olivas, era propiedad del cubano Armando Julián Pereda Robaina, quien trabaja con el grupo Placencia, dedicado a la comercialización de tabaco.
El revólver calibre 38 fue vendido al cubano Armando Julián Pereda Robaina en el año 2001 por el ahora ex capitán policial Enrique Salgado, quien supuestamente le dio de baja de los registros de la Policía.
Sin embargo dicha arma era portada de forma ilegal por el cubano, debido a que los documentos habían caducado, reveló una fuente policial, pero misteriosamente fue a parar a las manos del presunto asesino Santos Roberto Osegueda Palacios.
De acuerdo a las investigaciones policiales, Olivas no tuvo ningún vínculo con el cubano Pereda Robaina, quien supuestamente vive solo en una casa ubicada del portón principal del Centro Universitario Regional del Norte una cuadra al este y una cuadra al oeste, barrio El Rosario.
En las indagaciones, el cubano no ha podido explicar cómo perdió el arma, supone que le fue sustraída del vehículo, o se le cayó del mismo, pero lo raro es que no reportó en tiempo y forma la desaparición del revólver y lo hizo hasta el 19 de agosto, seis días después del asesinato de Olivas.
La única versión que existe es la de Osegueda que dice haber encontrado abandonada el arma en las cercanías de la Escuela Normal y una supuesta prostituta, que al parecer se presentó de forma espontánea, indica que días antes del crimen el acusado recogió el arma y la disparó para probarla en las afueras de la ciudad.
El cubano, que mostró constancias médicas de estar enfermo, deberá comparecer en el juicio programado para el cinco de octubre próximo para demostrar cómo llegó el arma al asesino de Olivas.
TRES JUICIOS
Santos Osegueda Palacios se encuentra guardando prisión en el complejo policial Boris Vega en espera de las sentencias por enfrentar acusaciones por tres delitos cometidos en diferentes fechas, en enero de 1997 lesiones dolosas en contra de dos personas, 27 de agosto del 2001 tráfico interno de marihuana y el 14 de agosto por asesinato en contra del periodista Adolfo Olivas Olivas.