Sergio F. Oconnor
Con respecto al tema publicado en el Diario LA PRENSA el día domingo 7 de agosto del corriente de que EE.UU. ha perdido influencia sobre el PLC, creo que el doctor Luis Humberto Guzmán expresa esta opinión desde la perspectiva y conveniencia estratégica de la Convergencia sandinista, de la que él es parte.
Contrario a la opinión del doctor Guzmán, creo que el PLC ve en la llegada del ex embajador Garza una gran oportunidad para replantear varios puntos que han estado en discusión y que no han avanzado por la testarudez de los líderes del PLC, al empecinarse solamente en la liberación del ex presidente Alemán, dejando a un lado todas las iniciativas del presidente Bolaños.
Los liberales siempre han puesto como punta de lanza la cuestión del doctor Alemán, prueba de ello es que al fracasar en sus intentos por liberar a Alemán a través del Gobierno, han profundizado el pacto con los sandinistas entregando el manejo de poderes importantes, como la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia, Contraloría General y el Consejo Supremo Electoral y han puesto con ello en peligro el desarrollo de la democracia de nuestro país.
Hoy que los liberales se dan cuenta de estos graves errores cometidos y que todavía no han logrado la liberación del doctor Alemán, la llegada del señor Garza significa su última balsa de salvación por lo que tendrán que hacer cambios que conlleven a darle un giro de 180 grados al manejo de su estrategia. Éste es el momento y estoy seguro que no lo perderán.
Como prueba de los alcances de la llegada del ex embajador Garza, veremos que tanto los diputados del PLC junto a la bancada Azul y Blanco aprobarán el DR-Cafta y pondrán fin a la existencia de los cohetes Sam-7. De igual forma iremos viendo cómo los movimientos genuinamente democráticos encabezados tanto por José Antonio Alvarado, Eduardo Montealegre, el PLC (sin Alemán) y el mismo Apre, irán tomando forma hasta lograr la gran unidad y enfrentar a los sandinistas en las elecciones de noviembre del 2006.
El esfuerzo es claro y lleva como propósito tratar de barrer y reducir a los sandinistas-convergencia a una mínima representación parlamentaria y darle mejor curso a nuestra frágil democracia.
En lo relativo a la liberación del doctor Alemán, ésta no será posible en esta administración y no juega ningún interés para el delegado americano. Esto será responsabilidad para el Gobierno que salga electo en el 2006, por lo tanto el doctor Alemán tendrá que conformarse por el momento en continuar en su hacienda El Chile y como decimos en el refrán popular “tendrá que ver los toros de largo”.
Sunnyvale California.