Alfonso Castellón Ayón
No me parece justa la apreciación de las periodistas Mirna Velásquez Sevilla y Nohelia González, con relación a la noticia de primera plana: Otra “jugada” de Alemán, en referencia al Instituto de Medicina Legal.
Personalmente he sido usuario de los servicios de dicha institución del Estado, y siendo honesto tanto en mis solicitudes de servicios del forense en mi carácter de abogado como en lo personal cuando fui afectado por unas lesiones, los médicos forenses que me atendieron se comportaron en tiempo y forma con una excelente conducta profesional.
En otra ocasión me recibió el señor director y una doctora cuyo nombre no recuerdo siendo atendido diligente, cortés y rápidamente. No veo pues, la razón para decir que, por tal o cual razón al doctor Alemán lo atienden de inmediato y otros reos se mueren antes de ser atendidos. Esto lo veo muy injusto desde todo punto de vista.
Por tanto, la afirmación de que las autoridades del Instituto de Medicina Legal se han comportado diligentes con Alemán mientras han dejado morir a más de un privado, es inexacta.
Honor a quien honor merece, yo soy un simple abogado y fui atendido tanto por los médicos forenses: doctor Navas, doctor García Lanzas, el señor director doctor Argüello y otra directora, así como el personal de apoyo en forma rápida, eficiente y profesional.