Gerald Herná[email protected]
Justo Rivas, el bateador pinolero que más pelotas ha enviado a las gradas en los últimos años tanto a nivel nacional como internacional, será una dura baja para la Selección Nacional de Beisbol en el Mundial de Holanda.
Justo viene de su mejor año en los campeonatos nacionales de beisbol, al reunir 14 cuadrangulares —que es la mayor cifra en la nueva era del bate de madera en Nicaragua— y con 25 años de edad, parece estar en las cúspide.
Sin embargo, Rivas no podrá acompañar al equipo pinolero porque desea recuperarse para la Liga Profesional de una molestia en su espalda. Una lesión ahí mismo, lo sacó de las Menores con Atlanta.
Con Justo custodiando cualquiera de las rayas en los jardines, la Selección tenía un patrullero confiable y un bateador capaz de decidir un juego de un solo swing.
Es precisamente su bateo lo que más extrañará la Selección, sobre todo porque este equipo se ha caracterizado por su baja producción, así que perder un hombre capaz de fabricar mucho ruido será una sensible baja.
Justo tuvo una débil serie de fogueo en EE.UU. con par de hits y sin extrabases en 17 turnos, pero un mal momento lo pasa cualquiera. Además, no se le puede calificar de alérgico a giras internacionales. En el Mundial de Cuba del 2003 disparó tres jonrones, quedando a uno del récord nica de Ernesto López.
Sin Rivas disponible, los jardineros de la Selección deben ser Marvin Benard, Ernesto Garay y Eduardo Romero. Esta tripleta inspira confianza, pero, excepto Benard, será difícil que otro guardabosque compense la productividad del jonronero.