EdmundoVargas Carreño
“… El Presidente del Comité Jurídico Interamericano, el distinguido jurista nicaragüense Mauricio Herdocia, ha escrito una obra verdaderamente notable, la que ha titulado Soberanía clásica un principio desafiado… ¿Hasta dónde?
El resguardo de la Soberanía de los Estados constituía el objetivo fundamental para el Derecho Internacional clásico. Así, por ejemplo, el Secretario General de las Naciones Unidas en 1970 se dirigía a la Comisión de Derecho Internacional señalando que “la Doctrina de la Soberanía y la Igualdad Jurídica de los Estados constituyen las bases sobre las que descansa el derecho internacional”. El importante papel que jugaba la soberanía de los Estados quedó reflejado en muchos documentos adoptados en el siglo XX, aún aquéllos en que su objeto consistía en encontrar soluciones justas para el comercio internacional entre los Estados industrializados y aquéllos en vías de desarrollo. Así, cuando en 1964 se creó la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) el primer principio que se adoptó en esa oportunidad fue el “que las relaciones económicas y de comercio de los Estados deberían basarse en el respeto de la soberanía de los Estados, su igualdad jurídica, la libre determinación de los pueblos y la no intervención en los asuntos internos de los Estados”.
Más que la prevalencia del derecho internacional en las relaciones entre los Estados, lo que en esa época se procuró resguardar fue el principio de la soberanía estatal, incluyendo el fortalecimiento del principio de la no intervención en los asuntos internos de los Estados.
Sin embargo, ese criterio de situar la soberanía de los Estados como la piedra angular del derecho internacional ha experimentado en los últimos años cambios fundamentales. El Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, por ejemplo, en el informe anual a la Asamblea General en 1999 señalaba que “la soberanía estatal, en su sentido más básico, ha sido redefinida por las fuerzas de la globalización y la cooperación internacional”.
El excelente trabajo que Mauricio Herdocia nos presenta ahora trata precisamente sobre el impacto que la nueva realidad, especialmente la necesidad de proteger los derechos humanos, ha tenido sobre el principio de la soberanía de los Estados; pero analizando a la vez los límites y modalidades que ha tenido ese desafío.
Se trata de una obra escrita con rigor, con abundantes referencias a la práctica internacional, tal como ésta se ha reflejado en la conducta de los Estados, en los acuerdos que éstos han celebrado y en la jurisprudencia internacional, especialmente de la Corte Internacional de Justicia que el profesor Herdocia demuestra conocer bien. En síntesis, se trata de una contribución fundamental al moderno derecho internacional y a los problemas que éste se encuentra abocado.
El autor es Jurista Internacional. Eminente internacionalista chileno, ex miembro de la CDI y del CJI y antiguo secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derecho Humanos. Actualmente Presidente de OPANAL, el organismo de energía atómica.