- Desean copiar a otros vecinos
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Hubo que rogarles, ir hasta la casa de cada uno y escoger un día que todos tuvieran libre, para que llegaran.
Sólo así se pudo juntar ayer a un puñado de pobladores de Los Escombros, un barrio del Distrito Cuatro, en el que abundan los problemas.
“Aquí hay muchos conflictos entre los vecinos y queremos hacer algo para arreglar eso”, manifestó Luis Santos López, quien ayer iba en su bicicleta recordándole al vecindario el encuentro, que finalmente se hizo en un callejón en medio de dos edificios de los escombros que dejó el terremoto de diciembre de 1972.
López explicó que el objetivo es fundar un Comité de Prevención de Delitos, como existe en el barrio vecino, el “Rubén Darío”, donde después de año y medio de trabajo se desactivaron las pandillas que habían.
Ese barrio vecino hoy tiene una docena de vigilantes, supervisados por la Policía del Distrito Cuatro.
El suboficial Jaime Villalta, jefe del sector, explicó que estos comités de prevención del delito se están promoviendo en todos los distritos, y apuntó que en el caso del sector cuatro, se han apoyado 26 comités que han reducido el nivel de violencia en los barrios.
En barrios como el “Jorge Dimitrov”, las pandillas fueron reducidas de ocho a dos. Ahora sólo operan “Los Puenteros” y “Los Galanes”, detalló.
“Nosotros logramos que hicieran las paces los pandilleros y varios de ellos se han integrado. En los hípicos, 26 ex pandilleros apoyaron el orden en las fiestas”, resaltó Marisela Sánchez, vice coordinadora del comité del barrio Rubén Darío.
El jefe policial de la zona explicó que el principal problema en Los Escombros —además de los conflictos entre vecinos— es el foco delincuencial que hay en el sector del Parque Luis Alfonso Velásquez, en cuya prevención y erradicación el vecindario debe involucrarse.
CADENA DE CALAMIDADES
El suboficial de la Policía Nacional, Jaime Villalta, jefe de sector que cubre el barrio Los Escombros, ubicado en las cercanías de la iglesia Santo Domingo, explicó que sumado a los problemas de delincuencia en esa zona, también existen serios problemas de higiene, resultado del hacinamiento en el que viven los habitantes.
* Hay problemas de alcantarillado, electricidad y de espacio, pues hay muchos niños y esto origina discusiones entre los adultos, detalló Aguilera, mientras mostraba parte de la cuartería que hay dentro de los viejos edificios.
* Aguilera era ayer uno de los habitantes del barrio más entusiastas con la creación del Comité de Prevención de Delitos, porque igual que en el “Rubén Darío”, ellos comenzarían a organizarse en contra de los pleitos y la delincuencia, pero luego buscarían soluciones para el resto de problemas, con otras instituciones.